Paseo por los Aiguamolls de l’Empordà, Castelló d’Empúries

Aprovechando que ya es temporada baja y las zonas de costa no están tan masificadas, hemos hecho una pequeña escapada canina en grupo al Alt Empordà en compañía de Raquel, de Viajando con Perros.
Aunque el tiempo no ha acompañado, la Tramuntana no nos ha parado y lo hemos pasado muy bien en la mejor compañía posible.
Aquí te dejo el paseo que hicimos el domingo por la mañana por los Aiguamolls. Puedes verlo en nuestro wikiloc, clicando aquí.

Cómo llegar:
Hemos dejado los coches en el parking de Mas Matà, del que nace un camino en la parte norte por dónde iniciamos nuestra ruta.
También puedes aparcar en el parking del parque, pero es de pago.

Una vez allí:
Una vez estés ya dentro del parking, verás que nace un camino en el lado opuesto a la entrada de vehículos (en la zona norte), has de ir por aquí.
Siguiendo el camino llegarás al primer punto de observación de aves. Nosotros apenas hemos visto ningún animal, pero vale la pena subir para ver las vistas desde arriba.

Sigue el camino principal hasta la bifurcación, dónde has de ir a mano izquierda. No hay más bifurcaciones, pero a lo largo del camino van apareciendo algunos puntos de observación de fauna, cuyas entradas se pueden confundir con bifurcaciones del camino.
A lo largo del recorrido hay vacas y caballos a los lados del camino.

Una vez llegues al punto de información, que queda al lado del parking de pago, puedes hacer alguna de las rutas marcadas que verás en el mapa de la entrada. Nosotros queríamos hacer la ruta 3 (está cerrada en épocas de nidificación y durante el invierno se inunda), pero los guardias nos han aconsejado no hacerla por el fuerte viento que sopla estos días.
Así que hemos deshecho camino hasta la bifurcación que antes seguimos a mano izquierda para coger el otro camino esta vez.
En esta dirección hemos llegado hasta la playa, desde la que puedes ver los picos de las montañas nevadas de los Pirineos a lo lejos, mientras te sientas en la arena junto al mar.

Otros datos de interés
Dificultad: muy baja, se trata de un paseo de unos 10km sin desnivel (en wikiloc no sale el tramo de vuelta, por eso cuenta menos km).
Durada: hemos estado unas tres horas y pico, parando a menudo.
Agua: a tramos, pero no os servirá para refrescaros ya que está prohibido que se bañen los perros (es un espacio protegido). Si no llevas agua, se puede comprar en “Xiringuito” del punto de información del parque o en sus máquinas de vending.
Gente, bicis y otros: la entrada de bicicletas está prohibida, pero pasean por allí bastantes familias con y sin perros.
Sombra: depende del tramo.
Ir con peques: hemos hecho este paseo con un niño de 13 meses en carrito plegable ligero de la marca Asalvo, no presenta ninguna dificultad ni para niños ni para carritos o porteo.
Otros comentarios:
Esta ruta forma parte de nuestro Fin de semana en grupo, en Alt Empordà.
Este paseo se ha de hacer con los perros atados, y no se pueden bañar: se trata de una zona con ganado y fauna protegida, puede caerte una multa por ello.

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Paseo por el Muga, Empuriabrava

Aprovechando que ya es temporada baja y las zonas de costa no están tan masificadas, hemos hecho una pequeña escapada canina al Alt Empordà en compañía de Raquel, de Viajando con Perros.
Aunque el tiempo no ha acompañado, la Tramuntana no nos ha parado y lo hemos pasado muy bien en la mejor compañía posible.
Aquí te dejo el paseo que hicimos el sábado por la tarde. Puedes verlo en nuestro wikiloc, clicando aquí.

Cómo llegar:
Desde Castelló d’Empúries puedes ir a pie para hacer el paseo que haremos ahora nosotros, pero en nuestro caso hemos ido al Parque de la Muga, en el Camí Natural de la Muga. Allí hay una zona de pícnic y bar con terraza, aunque ahora, debido al Covid, está casi todo cerrado.

Una vez allí:
Desde el parque, verás la entrada al camino si te acercas al río.
Se trata de una vía verde llana por la que puedes pasear incluso con carrito, pero si lo prefieres, hay un sendero que va en paralelo más cerca del río, por el que no te vas a cruzar con bicicletas. Puedes llegar a él a través de las escaleras que hay a lo largo del recorrido.

El paseo transcurre al lado del río Muga, hasta llegar a su desembocadura.
En este punto, encontrarás la empresa Empuriabrava Sailing, dónde nosotros hemos hecho kayak con los perros al terminar el paseo.

Volvemos al parking deshaciendo camino.

Otros datos de interés
Dificultad: muy baja, se trata de un paseo de unos 5,5km sin desnivel.
Durada: no tengo el registro de tiempo, pero hemos estado aproximadamente una hora y media sin prisas.
Agua: todo el paseo va paralelo al río, pero no es accesible en todo su recorrido. De hecho, Milka se ha tirado (caído) al agua y le ha costado salir.
Gente, bicis y otros: cuando hemos ido nosotros no había apenas nadie, pero dependiendo de la hora y el día, estoy segura de que vas a cruzarte con bastantes personas, bicicletas…
Sombra: el sendero tiene más sombra que el camino principal, debido a la posición de la vegetación.
Ir con peques: hemos hecho este paseo con un niño de 13 meses en carrito plegable ligero de la marca Asalvo, no presenta ninguna dificultad ni para niños ni para carritos o porteo más allá de que el camino apenas tiene sombra y en verano puede ser un problema. En este caso es mejor ir por el sendero porteando.
Otros comentarios:
Esta ruta forma parte de nuestro Fin de semana en grupo, Alt Empordà.

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Fin de semana “largo” en Campdevànol

Aprovechando que aún nos quedan unos días de vacaciones, hemos hecho una escapada de “fin de semana largo” a Campdevànol para ver la famosa ruta de “Els 7 gorgs de Campdevànol.
Actualmente se trata de una ruta con limitación de entrada, y solo se puede acceder a ella con un permiso. Para obtenerlo, has de hospedarte en alguno de los hoteles o campings de la población.
Esta medida es algo controvertida, pero dejando el debate a un lado, te daré los puntos positivos y negativos que hemos visto nosotros:
Positivos: hemos estado casi solos en una ruta que durante años ha estado muy masificada, el entorno está muy bien conservado, ya que no pasa apenas gente (lamentablemente alguna botella de plástico vimos), y se potencia el turismo y la economía en el pueblo.
Negativos: no puedes ir a hacer la ruta y volver a casa el mismo día aunque vivas cerca, y te vas a tener que gastar algo de dinero en pasar, al menos, una noche en Campdevànol.

Viernes, viaje de ida con parada en Ripoll:
Aunque se trata de un trayecto corto si vives en Barcelona o cercanías, recuerda cumplir siempre la normativa para ir en coche con mascotas, y escoger el sistema más adecuado y seguro para tu acompañante.

Para el camino de ida nos levantamos relativamente temprano, ya que la idea es parar en Ripoll para dar un paseo y comer por allí antes de llegar al hotel.

Hemos aparcado en un pequeño parking gratuito que hay detrás del monasterio de Santa Maria de Ripoll.
En este mismo Monasterio nos han dado un plano con lugares que visitar dónde puedes escoger entre una ruta de interés arquitectónico y otra de interés histórico.
Nosotros nos hemos decidido por la de interés arquitectónico, con algún pequeño desvío para ver algún punto de las de interés histórico. Hemos visto el Monestir de Ripoll (con perro no vas a poder entrar dentro), Pont del Raval, Casa Bonada, Sant Miquel de la Roqueta, etc.
Clica para ver nuestro paseo en wikiloc.

Hemos aprovechado el paseo para ir mirando opciones para comer, lamentablemente no hemos encontrado ninguna PetFriendly, pero hemos visto varias terrazas agradables.
Así que, una vez terminado el paseo, hemos ido al restaurante que más nos ha gustado, una pizzería con terraza cerca del monasterio.

Llegamos a Campdevànol:
El check-in de nuestro hotel es a media tarde, de modo que aprovechamos la media hora que nos queda para pasear por el pueblo, al lado del río. No hemos hecho un tramo largo, pero si tienes tiempo, nos han comentado que puedes llegar a Gombrèn por el “Camí ral i ramader”, son unos 8km solo la ida (¡recuerda que has de volver!).
Una vez hemos hecho el check-in en el hotel, hemos solicitado el permiso para ir a la mañana siguiente a la ruta de “Els 7 gorgs“, ya que se ha de pedir antes de las 23h de la noche anterior (te aconsejo que, en temporada alta, no apures para pedirlo, ya que hay un límite de plazas por día para visitarlo).

Sábado por la mañana, “Ruta dels 7 gorgs:
A la mañana siguiente hemos desayunado con calma, ya que nuestro permiso indica que podemos acceder a la zona partir de las 9h.
Nada más llegar al parking de la ruta, que está al lado del Camping Pirinenc, el vigilante nos da la bienvenida diciendo que no podemos entrar porque el acceso está restringido, pero al decirle que teníamos el permiso, nos ha indicado dónde aparcar.
Somos los primeros, pero no por mucho rato. El vigilante nos explica dónde comienza la ruta y nos hace saber que tendremos que volver a enseñar el permiso a los guardas que hay más arriba.
El primer tramo del camino es accesible sin el permiso, pero cuando llegues a la caseta de los guardas, pasado el parque de aventuras “Estiulaventura“, ya no podrás seguir sin él.

No hace falta que te diga que la ruta es preciosa, y la limitación de acceso ha permitido que se mantenga en mejores condiciones que otros espacios naturales que se llenan en verano.
Pese a esto, lamentablemente vimos basura humana reciente como botellas de plástico, restos de comida, etc. y una bolsa de plástico de recoger cacas (por favor, recuerda que cuando recojas la caca de tu mejor amigo, no la has de dejar en mitad del camino, no queremos que nos prohíban entrar en los espacios naturales con nuestros amigos de cuatro patas).
Puedes ver la entrada del blog con la descripción de la ruta o también en nuestro perfil wikiloc, pero no la sigas ciegamente porque hemos ido tras unas fuertes riadas y hemos tenido que hacer algunos desvíos que no siguen el camino habitual.

Al llegar de nuevo al inicio de la ruta, cerca del parking, hay una zona de pícnic dónde puedes comer. Nosotros no llevábamos nada, de modo que hemos ido a comer a la terraza del hotel, nos hemos duchado y hemos puesto rumbo a Queralbs.

Sábado por la tarde, Queralbs y Ribes de Freser:
Qué decir del precioso pueblo de Queralbs, ¡nos ha enamorado! Solo hemos dado un paseo hasta la iglesia porque las nubes amenazaban lluvia. Si tienes tiempo, te recomiendo que te acerques al Salt del Grill, o a alguna de las múltiples rutas de la zona, ya que te van a encantar.

Ya de vuelta hacia Campdevànol, hemos parado en Ribes de Freser, dónde hemos visitado un poco sus calles. Si tienes tiempo, en el refugio de Plà d’Eroles en Ribes de Freser hay un bonito camino que sigue la pista. Allí es dónde hicimos la salida benéfica para La Marató de TV3 en 2019. Si quieres comer o cenar en Ribes, nos han dicho que “Casa Lola” es PetFriendly.
Una vez empieza a oscurecer (al final no ha llovido), volvemos al hotel a descansar.

Domingo, viaje de vuelta con parada en Sant Joan de les Abadesses:
Una vez hacemos el check-out en el hotel después de desayunar, salimos hacia Sant Joan de les Abadesses para hacer la Ruta del Ferro i del Carbó y visitar un poco sus calles antes de comer y volver a casa. La idea era intentar llegar a Ripoll andado y volver antes de comer, pero el calor para Milka (nuestra perra) y que Èrian (nuestro bebé) no tenía muchas ganas de paseo en carrito, nos ha hecho acortar la ruta y dar media vuelta a medio camino. En total hemos hecho unos 13km entre la ida y la vuelta. Es una ruta muy sencilla y sin apenas desnivel, que se puede hacer hasta en carrito de bebé.
Esta ruta va desde Ogassa hasta Gombrèn pasando por Sant Joan de les Abadesses, Ripoll y Campdevànol, pudiendo hacer el tramo que quieras y volver deshaciendo camino.
Por sus características, creemos que es una ruta preciosa para hacer en invierno y ver las montañas nevadas, ya que hay poca sombra en verano.

Hemos comido de nuevo en una terraza, hemos dado una pequeña vuelta por sus tranquilas calles y… vuelta a casa.

Otras consideraciones:
Esta escapada se nos ha hecho corta, ya que hay miles de rutas por descubrir en esta zona, como la Riera de Vilardell de Ripoll, también puedes subir a Núria, etc.
No hay muchas opciones de hotel petfriendly en Campdevànol, pero si camping. En nuestro caso nos hemos alojado en un hotel que no se anuncia como petfriendly, pero al llamar nos dijeron que si aceptan perros (vale la pena llamar para preguntar aunque en Booking no lo especifique).

¡Disfruta de tu escapada!

¡Esperamos que te haya gustado esta entrada al blog, si quieres hacer una escapada de fin de semana con nosotros, puedes inscribirte al próximo fin de semana perruno en grupo!

Ruta de “Els 7 gorgs”, Campdevànol

Aprovechando que aún nos quedan unos días de vacaciones, hemos hecho una escapada a Campdevànol para hacer la famosa ruta de “Els 7 gorgs de Campdevànol“.
Actualmente se trata de una ruta con limitación de entrada, y solo se puede acceder a ella con un permiso. Para obtenerlo, has de hospedarte en alguno de los hoteles o campings de la población.
Esta medida es algo controvertida, pero dejando el debate a un lado, te daré los puntos positivos y negativos que hemos visto nosotros:
– Positivos: hemos estado casi solos en una ruta que durante años ha estado muy masificada, el entorno está muy bien conservado, ya que no pasa apenas gente (lamentablemente alguna botella de plástico vimos), y se potencia el turismo y la economía en el pueblo.
– Negativos: no puedes ir a hacer la ruta y volver a casa el mismo día aunque vivas cerca, y te vas a tener que gastar algo de dinero en pasar, al menos, una noche en Campdevànol.
Puedes ver nuestra ruta en wikiloc clicando aquí, pero no la sigas ciegamente porque hemos ido tras unas fuertes riadas y hemos tenido que hacer algunos desvíos que no siguen el camino habitual.

Cómo llegar:
Dejando atrás Ripoll, llegarás al pueblo de Campdevànol. El inicio de la ruta está pasado el pueblo en dirección Gombrèn. Verás el parking justo al lado del Camping Pirinenc, nosotros nos lo hemos pasado de largo, ya que está justo antes de la entrada del camping.

Una vez allí:
Nada más llegar, el vigilante nos da la bienvenida diciendo que no podemos entrar porque el acceso está restringido, pero al decirle que teníamos el permiso, nos ha indicado dónde aparcar.
Somos los primeros, pero no por mucho rato.
El vigilante nos explica dónde comienza la ruta y nos hace saber que tendremos que volver a enseñar el permiso a los guardas que hay más arriba. No nos ha dado ningún mapa de la zona pero hemos podido hacerle una foto al que tenía en la oficina, aunque tampoco da demasiada información.
El primer tramo del camino es accesible sin el permiso, pero cuando llegues a la caseta de los guardas, pasado el parque de aventuras “Estiulaventura“, ya no podrás seguir sin él.

Muy cerca del parking, pasada la primera barrera que prohíbe el paso, a mano izquierda, hay una zona de pícnic por si quieres desayunar o comer allí. Nosotros no hemos parado a desayunar, ya que no queríamos que nos atrapara la gente que pudiera llegar detrás.
Has de bordear el camping, hasta que llegues al “árbol grande” (así es cómo lo ha llamado el vigilante). Aquí has de seguir el camino hacia la izquierda, y cruzar el río.
Verás algunos carteles que te indican las normas de la zona, como que los perros han de ir atados durante el camino.

Sigue la pista. Poco después de pasar la zona de ocio “Estiulaventura“, llegarás a la caseta del guardia, quien te hará enseñar de nuevo el permiso con el código QR y te indicará cómo seguir a partir de ahí. En nuestro caso, hemos tenido que esperar a que llegara, y nos han atrapado los senderistas que venían detrás mientras esperábamos.
Siguiendo la pista llegarás a una bifurcación, que has de seguir a mano izquierda, indicado como “Els 7 Gorgs”.
No tardarás mucho en llegar a una indicación que te dice que por el sendero de mano izquierda sigue la ruta.

Una vez dejes la pista forestal atrás, has de seguir las indicaciones amarillas o las señales rotuladas para ir viendo cada uno de los distintos gorgs del camino.
Pasados unos metros, llegarás a la indicación del primero: El Gorg de la Cabana. Este gorg es el de más difícil acceso. Para llegar a él hay un sendero estrecho con algo de desnivel, en el que han puesto unas cuerdas para facilitar el paso. No es especialmente complicado, pero si no estás acostumbrado a hacer excursiones, puede que te cueste, también les puede costar a los niños o perros de mayor edad.
Quizás sea porque íbamos los primeros abriendo camino, pero he de avisarte que “nos hemos comido” muchas telas de araña y muchas más orugas que colgaban de las ramas. Te aviso por si te da algo de aprensión, ya que hemos visto bastantes insectos a partir de este punto, desde orugas o arañas, pasando por libélulas y muchísimas mariposas.

Puede que algún punto de esta zona con desnivel cueste a los perros de patas cortas o de mayor edad, tenlo en cuenta por si has de ayudarlo a subir o bajar algún tramo.

Volvemos para atrás subiendo la cuesta con ayuda de las cuerdas. De nuevo en el sendero, puedes acercarte a ver el salto desde arriba cogiendo el desvío de mano izquierda, pero nuestro camino sigue por el de la derecha.

Siguiendo las indicaciones, llegamos al segundo gorg, El Gorg de la Tosca. Para llegar a este no hay gran dificultad.
He de decir que el camino es algo más fácil de como lo hemos encontrado nosotros, ya que la riada lo ha dejado algo tocado pese a que han arreglado bastante bien la zona.

El tercer gorg, El Gorg de l’Olla, tampoco presenta gran dificultad para llegar. En este caso me he acercado a la zona del salto de agua por el lateral, pasando por un tramo con algo de maleza.
La mayoría de saltos de agua se pueden ver desde arriba cuando vuelves al camino.

Llegarás a un árbol que te indica cómo llegar al 4o y 5o gorgs, El Gorg de la Bauma y El Gorg del Forat.
Seguimos primero las indicaciones para llegar al cuarto gorg hacia mano izquierda, y después iremos a ver el quinto que queda a mano derecha.

En la parte de arriba del quinto gorg hemos parado a beber algo de agua, y dar tiempo a la pareja que nos sigue de cerca para adelantarnos, a ver si así no nos comemos tantas telas de araña y podemos ver los saltos sin prisas antes de que lleguen ellos. Hay unas piedras grandes al lado del río donde puedes sentarte para descansar.

El sexto gorg lo verás desde el mismo camino, antes de cruzar el riachuelo. Este es El Gorg Petit del Colomer.

Después del sexto gorg hemos tenido que coger un desvío indicado por unos árboles que han caído. Desconozco cómo es este tramo normalmente, pero en el desvío había algo de desnivel.
Llegarás al último gorg, El Gorg Gran del Colomer, que queda justo al lado de una área de pícnic con bancos.

Aquí finaliza el camino al lado del río. Para volver, puedes hacerlo deshaciendo camino, o bien, por la pista forestal. Por la pista hay algo menos de sombra, pero es más rápido, así que nos hemos decantado por esta opción.

Al llegar al “árbol grande” nos hemos encontrado al guarda, que muy amablemente nos ha preguntado qué tal el camino y si nos ha gustado.

Otros datos de interés
verás que no te damos muchas indicaciones del camino, esto se debe a dos motivos: el primero es que está bastante bien señalizado y el segundo es que hemos hecho algún tramo fuera del camino habitual por la caída de algunos árboles durante las lluvias de estos días.
Dificultad:
en general, esta ruta es bastante asequible, pero te hemos puesto el dibujo de dificultad parcialmente amarillo porque hay algún punto de mayor dificultad, cómo la bajada al primer gorg.
Durada: hemos estado unas 4h, con paradas en los gorgs y para descansar. Se puede hacer en unas 3h sin problema.
Agua: Todo el camino de ida es al lado del río. Por el covid no nos han dejado bañarnos este año. Lleva agua para beber, ya que no hay fuentes por el camino.
Gente, bicis y otros: debido a la restricción de paso, no hemos encontrado apenas a nadie, pero la pareja que venía detrás de nosotros no nos ha dejado apenas hacer fotos, ya que se ponían en medio todo el rato.
Sombra: bastante sombra en el tramo de ida, pero la pista es algo más soleada.
Ir con peques: hemos hecho esta ruta con un niño de 12 meses en una mochila de porteo Fidella Toddler 2.0. El primer gorg es el de más difícil acceso tanto para porteo como para niños pequeños que ya anden solos, pero si vas poco a poco y usando las cuerdas puedes llegar a él.
En algunos tramos hemos encontrado algo de ramas y troncos que dificultan un poco el paso, pero es muy probable que sean por las lluvias de estos días atrás.
Otros comentarios: como ya te he dicho, para poder hacer esta ruta has de hospedarte en Campdevànol. Pese a la restricción de paso, lamentablemente hemos encontrado algunos restos de basura. Los perros han de ir atados durante el camino.
Hemos visto fotos de la ruta en invierno y es espectacular, no te limites al verano para disfrutar de esta preciosa ruta.
Esta ruta forma parte de nuestro Fin de semana “largo” en Campdevànol.

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Ruta del Ferro i del Carbó, Sant Joan de les Abadesses

Aprovechando que estamos por la zona, hoy hemos ido a hacer un tramo de esta ruta desde Sant Joan de les Abadesses.
Se trata de un sendero llano donde antiguamente pasaba el tren y que hoy en día se puede realizar a pie, en bicicleta, carrito,… Aunque nosotros la hemos iniciado en Sant Joan de les Abadesses, tradicionalmente comienza en Ripoll y finaliza en las antiguas minas de carbón de Ogassa.
Puedes ver nuestra ruta en wikiloc clicando aquí.

Cómo llegar:
En nuestro caso hemos aparcado en un parking cercano al “Pont vell“, que es también una área de estacionamiento de autocaravanas, cerca del centro del pueblo.

Una vez allí:
Antes de ir a la ruta, hemos dado un paseo por las calles, sin rumbo determinado.
Hemos dado una vuelta para ver la curiosa Iglesia de Sant Pol, el Monasterio, el Parc de la Muralla i el Pont Vell.
Para ir al inicio de la ruta del ferro, puedes coger el coche o puedes llegar a pie.
Nosotros hemos ido andando pero hay un parking justo al inicio del camino.

Una vez llegamos al parking del inicio de la ruta, ya está todo muy bien indicado y tan solo has de seguir el camino hasta donde quieras llegar (¡ten en cuenta que has de volver!).
Nuestra idea era intentar llegar a Ripoll y volver a Sant Joan de les Abadesses para comer, pero el calor para Milka (nuestra perra) y que Èrian (nuestro bebé) no tenía muchas ganas de paseo en carrito, nos ha hecho acortar la ruta y dar media vuelta a medio camino. En total hemos hecho unos 13km.
A lo largo del camino hay animales como vacas o cabras, tenlo en cuenta en caso de que tu mejor amigo se ponga nervioso con estos animales.

Otros datos de interés
Dificultad:
baja, se trata de un paseo llano que se puede hacer en bicicleta, carrito, andando…
Durada: es una ruta lineal, puedes alargarla tanto como quieras y volver por el mismo camino cuando te canses.
Agua: esta ruta es sin agua, aunque en algunos puntos te cruzarás con riachuelos cercanos, también hemos visto un par de saltos de agua tras la maleza pero sin acceso a ellos.
Gente, bicis y otros: hemos ido temprano y entre semana, de modo que no nos hemos cruzado con apenas nadie. Pero es una ruta por la que pasan bicicletas, familias, vecinos, etc.
Sombra: muy poca, es una ruta que te recomiendo hacer en invierno, con las vistas de las montañas nevadas y sin preocuparte por el calor.
Ir con peques: hemos hecho esta ruta en carrito, concretamente con un Valcobaby snap ultra trend. Es un paseo llano y accesible sin dificultades remarcables más allá de que no hay apenas sombra.
Otros comentarios: Aunque nuestra ruta ha sido de unos 13km en total, esta ruta va desde Ogassa hasta Gombrèn pasando por Sant Joan de les Abadesses, Ripoll y Campdevànol, pudiendo hacer el tramo que quieras y volver deshaciendo camino.
Las indicaciones explican que los perros han de ir atados, pero solo nos hemos cruzado con uno que fuera atado. Desconocemos si se multa por llevarlo suelto.
Esta ruta forma parte de nuestro Fin de semana “largo” en Campdevànol.

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2a Marcha nórdica benéfica, Ribes de Freser

Por segundo año consecutivo, hemos querido organizar una marcha nórdica canina benéfica por la Marató de TV3, en esta ocasión para recaudar fondos para la investigación de enfermedades minoritarias (edición de 2019).
En esta segunda edición nos han acompañado los instructores de Marxa Nórdica Vall de Ribes, y hemos comido en el Refugi Plà d’Erola.
Además, un pequeño grupo de los asistentes ha pasado la noche en el refugio con sus perros.

Cómo llegar:
Empezamos la ruta en el refugio de Plà d’Erola. Si pones la dirección en Google Maps, puede que te mande mal en un tramo del camino, ojo: en Ribes de Freser, al cruzar el paso a nivel, las indicaciones de la aplicación de Google te mandan a la izquierda, pero has de seguir recto. Una vez pases este punto te va a indicar correctamente.

Una vez allí:
El paseo es muy sencillo, en nuestro caso hemos hecho un camino lineal siguiendo la pista que pasa por delante del refugio, volviendo sobre nuestros pasos al terminar.
Aunque sea un camino de ida y vuelta por el mismo sitio, el paisaje es muy bonito y vale la pena. Al terminar, puedes comer en el refugio, tienen opciones veganas (llama antes para asegurarte que está abierto).

Otros datos de interés
Dificultad:
baja
Durada: es un paseo lineal, puedes alargarlo tanto como quieras y volver por el mismo camino cuando te canses.
Agua: esta ruta es sin agua, quizás en ciertas épocas del año te cruces con pequeños riachuelos.
Gente, bicis y otros: cuando hemos estado, no nos hemos cruzado con nadie.
Sombra: a tramos, la hicimos en invierno y el sol era de agradecer.
Otros comentarios: Puedes dormir en el refugio con los perros y comer en el restaurante de Ribes de Freser “Casa Lola”, también con tus mejores amigos de 4 patas.

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Font de la Formiga, Santy Hilari Sacalm

Hoy hemos ido a otro municipio famoso por sus fuentes. De hecho, Sant Hilari Sacalm es conocido como el pueblo de las cien fuentes, hoy vamos a descubrir algunas de ellas.
Clica para ver la ruta en wikiloc.

Cómo llegar:
Hemos ido hasta una urbanización a las afueras de Sant Hilari, dónde dejamos en coche en un aparcamiento al lado de una zona de picnic y un parque infantil: el parque Font del Sastre.
Hay quien aparca más arriba, dentro del área de viviendas, pero hemos preferido quedarnos aquí y aprovechar para hacer un pícnic al terminar la ruta.

Una vez allí:
Una vez hayas dejado el coche en la zona del parque Font del Sastre, aquí tienes la primera fuente que veremos hoy. Sigue subiendo por el Carrer de la Font del Sastre hasta que llegues al final de la misma, dónde hace una curva y ya no hay casas. Verás un sendero a mano derecha, justo en frente de la caja de electricidad de la calle, poco después de la curva. Sigue por este bosquecito hasta llegar a una pista asfaltada que se cruza en tu camino. En la pista, has de seguir por la izquierda, dirección Font de la Formiga que verás indicado en el poste vertical.

Pasados unos metros hay una finca con perros, pasada la cual, nace un sendero a la derecha que no has de coger. Más adelante hay una bifurcación señalizada, para la ida seguiremos el camino de la izquierda, indicado como “Turisme Les Clotes“.
Tras la curva del camino, antes de llegar a la siguiente casa, hay una desviación a la derecha, sigue por aquí. Ya verás que todo este tramo está señalizado.
Hasta este punto nos hemos cruzado con coches, ves con cuidado.

Justo pasada esta desviación antes de la casa, hay una bifurcación con un camino que asciende y otro que sigue bajando, has de coger el que baja de mano izquierda. Si te fijas, hay unas marcas lilas en algunos árboles, las has de seguir para saber que vas por buen camino.
Seguimos un rato por este sendero hasta que veamos que se divide en tres, has de ir por el central. Seguirás encontrando algunas fuentes y puede que tengas que pasar por encima de pequeños cursos de agua que se cruzan por el camino.

En la siguiente señal, sigue por el camino que ya estás, sin desviarte, dirección Font de la Formiga todo el rato.
Cuando llegues a la señal de bosc terapèutic, has de seguir por el camino de la derecha, que queda en frente de la senyal (mira la flecha en la foto).
Sigue por este precioso bosquecito.

Cuando hayas pasado la casita, llegarás a una zona algo más abierta, dónde hay vistas de las montañas, allí verás de nuevo una bifurcación. Sigue por la derecha, que es el camino por el que ya venías. Poco después nace un desvío a tu izquierda, que vuelve para atrás, no le hagas caso.
En la siguiente bifurcación, sigue por el que baja de la izquierda, y justo después a la derecha en la zona con algo más de matojos.
En este tramo nos hemos tenido que agachar algunas veces, ya que hay troncos dificultando el paso.

Cuando ya estés al lado del río (Milka ha “olido” el agua enseguida), has de cruzarlo y después, en el camino al que llegas, seguir por la izquierda.
En este tramo es dónde hemos encontrado otros senderistas, tanto a la ida como a la vuelta, pero muy pocos.
Pasarás por otra fuente. El camino está señalizado, pero si dudas: las siguientes bifurcaciones baja por el camino de la izquierda, izquierda de nuevo en la siguiente, y recto en la última.

Una vez llegues a una señal que dice “Gossos Lligats” (en la que alguien ha modificado la “G” por una “M”), has de bajar por la pequeña pendiente que hay para llegar a la Font de la Formiga y al salto de agua: la fuente queda a tu derecha y el salto a tu izquierda, en ambos casos el camino es algo estrecho y con un pequeño barranco en uno de los lados. En la zona de la fuente hay una mesa de pícnic de piedra.
Nosotros no hemos encontrado a nadie en el salto: al llegar se iban una pareja con perros, y al irnos nosotros, llegaba una pareja con un niño.

Deshacemos camino por la pista hasta llegar al lugar dónde la hemos empezado a seguir, pasada la Font del Gavatx, cuando hemos cruzado el río. Para la vuelta seguiremos recto por esta pista en lugar de volver a ir por el senderito. Pasamos por delante de la Font del Vern.
Llegamos a una bifurcación indicada con un poste vertical (foto) en la que indica que el camino lila sigue recto y el rojo y blanco gira a la derecha: nosotros hemos atajado siguiendo el camino señalizado con los colores rojo y blanco, cruzando un pequeño puente y subiendo unas escaleras hechas de troncos de madera. Este tramo tiene un poco de desnivel, pero es muy cortito. No sabemos cómo es el tramo que hemos atajado si sigues las marcas lilas, pero llegarás al mismo punto dónde salimos nosotros al terminar el atajo.

Llegarás a un caminito que se cruza, en el que has de volver a seguir las marcas lilas, hacia la izquierda, ya has pasado todo el atajo.
Seguimos recto por este camino hasta llegar a un poste vertical indicativo al lado de un parking.
Aquí has de ir hacia el parking, para seguir por la derecha en la pista asfaltada. Ojo, pasan de nuevo coches.
Este tramo es caluroso hasta que llegas de nuevo a la altura de la finca dónde hemos visto los perros. A partir de aquí, has de deshacer camino hasta el coche a través del bosquecito y la urbanización.

Otros datos de interés
Dificultad:
baja con algún tramo de media dificultad: quizás la encuentres fácil, pongo lo de dificultad media porque si tienes vértigo puede que te incomode bajar en la zona del salto de agua. Algún tramo tiene un poco de desnivel más marcado, pero en general el desnivel no es “de golpe”. En algún tramo, la maleza y algunos troncos dificultan un poco el paso.
Durada: Hemos estado unas 4 horas contando el tiempo que hemos parado a desayunar y en el salto. Calculo que se puede hacer en unas 3 horas.
Agua: gran parte del camino pasa cerca del río, además hay varias fuentes durante el trayecto, pero lleva agua embotellada ya que no es agua tratada.
Gente, bicis y otros: no hemos encontrado apenas nadie en todo el trayecto, los únicos senderistas que nos hemos cruzado ha sido cerca la zona del salto de agua. En el salto hemos estado todo el rato a solas. Pero no descartamos que en fin de semana haya más gente, ya que el camino tenía bastantes pisadas.
Sombra: depende del tramo, la parte de la vuelta por la zona asfaltada es quizás la más calurosa. En general no es muy soleada, pero en días de verano, agradecerás una gorra y protector solar. Aunque hay fuentes por el camino para remojarse un poco, el agua no está tratada, lleva agua embotellada para beber.
Ir con peques: Hemos hecho esta ruta con un bebé de 12 meses en mochila Fidella Toddler 2.0 alternado con brazos. La ruta no presenta grandes dificultades aparte del calor que pueda hacer si vas en verano.
He puesto el dibujo medio amarillo medio verde por alguna zona con un poco más de dificultad: Algunos puntos que nos han “costado” un poco más han sido: un tramo con algo de maleza en el que hemos tenido que agacharnos para pasar debajo de algunas ramas (en este caso, es complicado pasar con mochilas portabebés a la espalda).
En la Font de la Formiga y el salto de agua, el camino es estrecho con barranco a un lado, de modo que ves con cuidado que los niños que ya andan no resbalen.
En el camino de vuelta, hemos tomado un atajo (por el camino de las marcas rojas y blancas) que tiene algo más de desnivel, en teoría el camino de color lila es más largo pero con desnivel menos pronunciado, pero no te lo puedo asegurar ya que no lo hemos hecho.
Otros comentarios: no hemos visto rastros de procesionaria. No descartamos que se oigan disparos por la zona en épocas de caza, ya que hemos visto un casquillo aunque no hemos oído ningún disparo.

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Salt del Molí de Baix, Viladrau

Aprovechando que estábamos en Viladrau haciendo la ruta del Castanyer de les 9 branques, esta tarde hemos hecho una ruta con agua por la zona, después de comer en el restaurante PetFriendly Can Berri.
Te adelanto que, hacer esta ruta en verano justo después de comer, puede no ser la mejor opción, ya que calor más barriga llena es una mala combinación. Pero la parte buena es que hemos estado solos en el gorg hasta las 17:30, que ha llegado un grupo de 4 chicas. Momento en el que nosotros nos hemos ido.
Clica para ver la ruta en wikiloc.

Cómo llegar:
En nuestro caso, salimos con el coche de Viladrau dirección Seva para llegar al parking de la Solana (si vienes desde Seva, este parking queda antes de llegar a Viladrau).

Una vez allí:
Antes de ir a la zona del gorg que vamos a ver, hemos ido un tramo “dirección Vic” por eso de alargar un poco la ruta: En la entrada del aparcamiento verás un camino que baja, con indicaciones que te recuerdan que los perros han de ir atados en esta zona.
Cuando llegues a la caseta de electricidad, baja por el camino que hay a mano derecha.
A la altura de la depuradora de agua hay una bifurcación, has de ir por el camino de la derecha o terminarás en la entrada de la depuradora (adivina cómo lo sé).
Todo este tramo va paralelo a la carretera, de modo que ves con cuidado de que tu mejor amigo no salga corriendo.
Pasados unos 500 m de la depuradora, verás un sendero que baja a mano izquierda, has de seguir por aquí hasta que llegues al puente y después al salto de agua.
En algunas fotos que hemos visto, el salto de agua queda accesible, pero hoy lo hemos encontrado demasiado difícil para bajar.
Ahora deshacemos camino hasta la caseta de electricidad que hay cerca del parking.

Una vez hayas llegado de nuevo a la caseta, has de seguir por el camino que baja, justo a tu derecha. De hecho, hay un árbol con una flecha que indica la dirección que seguimos ahora. Sigue recto hasta llegar al puente, ahora viene un pequeño tramo algo caluroso.
Más o menos cuando termina la zona sin sombra, sigue por el sendero de la izquierda, y de nuevo a la izquierda en la siguiente bifurcación

Llegarás al rio, dónde hay un puente. Si te fijas, antes de cruzar el puente, hay un caminito que va paralelo al agua, con una indicación de “Molí de Baix“, síguelo hasta el final para llegar a un gorg con dos cascaditas. Lamentablemente mis fotos no le hacen justicia, mi cámara está en huelga, pero ya verás que es muy bonito.

Cuando quieras volver, deshaz camino hasta el puente y crúzalo, en esta zona el rio también es muy bonito.

Seguimos unos pocos metros el camino que sube justo al cruzar el puente, pero has de fijarte bien porque a tu izquierda hay un sendero algo cubierto por maleza que va paralelo al agua, si vas por aquí llegarás al anterior puente que hemos cruzado y solo tienes que deshacer camino hasta el parking de nuevo.

Otros datos de interés
Dificultad:
baja, es una ruta muy sencilla de unos 4 km sin apenas desnivel. Nuestro único “problema” ha sido el calor.
Durada: hemos estado 2h con parada en el gorg para jugar y comer el postre.
Agua: gran parte de la ruta es al lado del rio, hay gorgs donde te puedes bañar (ojo, nosotros hemos ido en el verano de Covid, de modo que no se recomienda el baño en ríos para evitar la transmisión de la enfermedad).
Gente, bicis y otros: como hemos ido a mediodía, justo al salir del restaurante, y no hemos encontrado a nadie, pero probablemente encuentres gente por la mañana y a partir de media tarde.
Sombra: depende del tramo. Lleva agua para beber, protector solar y gorra. En verano pica el sol en algunos tramos.
Ir con peques: Hemos hecho esta ruta con un bebé de 12 meses en mochila Fidella Toddler 2.0 alternado con brazos. La ruta no presenta dificultades aparte del calor que pueda hacer si vas en verano. El tramo que hay tras el gorg tiene algo de hierbas, así que cuidado con las ortigas si vas con niños que ya caminan solos. En el gorg, si se bañan, cuidado con la profundidad del agua (nosotros no nos hemos bañado, no puedo indicaros la profundidad).
Otros comentarios: no hay apenas pinos en la zona. Se puede llegar desde Viladrau sin aparcar en la Solana. Ya que estás en Viladrau, recuerda que puedes hacer también la ruta del Castanyer de les 9 branques.

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Castanyer de les 9 Branques, Viladrau

Hoy hemos ido en familia a Viladrau.
Por la mañana, hemos hecho esta ruta del Castanyer de les 9 Branques.
Al terminar, hemos comido en el restaurante PetFriendly Can Berri y, por la tarde, hemos hecho otra ruta con saltos de agua y gorgs en Viladrau: Salt del Molí de Baix.
Si te quedas a comer en el restaurante, llama antes para reservar, ya que no es muy grande y se suele llenar. Tienen menú con opciones vegetarianas y veganas, y es también kidsfriendly, con tronas disponibles para los más pequeños.
Aquí puedes ver la ruta en wikiloc.

Cómo llegar:
Te aviso, a Viladrau se llega por una carretera con algo de curvas.
Al llegar al pueblo, aparcamos en un parking de tierra de la calle Mercè Torres, te recomiendo ir temprano porque se llena rápido.

Una vez allí:
Esta ruta está muy bien indicada. En la entrada del parking verás que hay un poste vertical que te indica la ruta y su nombre: SL-C81. También te indica que los perros han de ir atados en este municipio (además, ya sabes que existe una normativa al respecto en todo el Montseny, y pueden multarte si te pillan con el perro suelto).
Saliendo del párking, subimos la calle en dirección a la iglesia de Sant Martí de Viladrau. Seguimos cruzando el pueblo, pasando por delante de una pequeña plaza y del hostal Bofill.
Llegarás a una bifurcación, que has de seguir a mano derecha, dirección Hostal de la Glòria.
Sigue esta calle sin desviarte, pasando por delante de la Ermita de La Pietat y la Font de Sant Miquel.

Ojo, en este tramo aún pueden pasar coches, y no hay apenas acera.
Cuando empieces a oír agua, veras un muro de piedra con un poste vertical que te indica la dirección Font de les paitides, Noi Gran i Ferro,… sigue por este camino que asciende.
No tardarás mucho en llegar a la Font de les paitides, dónde nosotros hemos encontrado dos personas rellenando botellas, de modo que hasta este punto hemos visto algún coche subir y bajar. Para llegar a la fuente, has de desviarte unos metros a la izquierda tal como indica la señal, después volvemos de nuevo al camino.

Una vez pases la fuente, has de seguir por un sendero a mano derecha, indicado como Font del Ferro, Font del Noi Gran, y puede que tengas que cruzar el curso del agua de una pequeña fuente natural que brota a un lado del camino.

Seguimos el sendero, que asciende un poco. Mientras subes, verás un poste vertical que indica que tu camino sigue por la izquierda y llegarás a un tramo asfaltado.
Aquí has de ir a la derecha, tal como dice la indicación. Este trozo es soleado.

Sigue sin desviarte hasta la Masía Mas la Vila. Ahora el camino sigue en frente de la masía, descendiendo a mano izquierda.

En la siguiente bifurcación, has de seguir por la derecha, y de nuevo a la derecha en el siguiente, hasta llegar al famoso castaño Castanyer de les 9 branques (siempre está indicado).

Hemos parado a desayunar en la zona del Catanyer, que es dónde nos hemos juntado todos los que hacíamos la ruta: nosotros y dos familias más con niños.
Seguimos el camino por el que veníamos. Hemos tenido que volver a cruzar un pequeño curso de agua, tras el cuál hay una bifurcación: sigue el camino que sube por la derecha.
De inmediato verás tres senderos: dos a la derecha y uno que sigue recto, has de ir por la derecha. En teoría los dos de la derecha se juntan más adelante, pero nosotros hemos ido por el central.
En esta zona hemos encontrado cabras en el camino, mucho cuidado con los perros.
Una vez llegues al camino asfaltado, has de seguir por la izquierda.

Sigue por aquí hasta llegar al Passeig Ramon Bofill, dónde ya hemos estado durante la ida. Ahora solo has de deshacer camino.

Otros Datos de interés
Dificultad:
Ruta circular sencilla, de unos 6km con 190m de desnivel. Hemos hecho esta ruta a finales de agosto, el mayor problema son los tramos en los que toca el sol (por suerte, no muchos).
Durada: hemos estado 2h y 30m con parada larga para desayunar incluida.
Agua: en algunos tramos hay zonas con algo de agua, pero no es una ruta acuática. En un par de tramos hemos cruzado pequeños cursos de agua, lleva calzado adecuado.
Gente, bicis y otros: Solo hemos encontrado dos familias. El punto con más gente es la fuente que hay al inicio de la zona boscosa, dónde hemos encontrado dos coches con personas llenando garrafas, y la zona del castaño dónde hemos desayunado.
Sombra: dependiendo del tramo. No olvides el protector solar, agua y gorra.
Ir con peques: Hemos hecho esta ruta con un bebé de 12 meses en mochila Fidella Toddler 2.0 alternado con brazos. Algunos tramos ascendientes pueden resbalar un poco ya que el camino está cubierto de arena y piedrecitas, pero no presenta más dificultad. Para que te hagas una idea, en esta ruta nos cruzamos con otra pareja con un recién nacido en mochila y una familia con niños de unos 6 años.
Otros comentarios: no hay apenas pinos. No descartamos que se oigan disparos en época de caza, aunque nosotros no hemos oído ninguno.
Ya que estás en la zona, puedes hacer la ruta del Salt del Molí de Baix.

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Viaje al Perigord Noir (Francia) con @jaiontour

En el mes de diciembre, aprovechando las vacaciones decidimos viajar en furgoneta con Jai, nuestro Golden Retriever de 4 años. El destino que escogimos fue el Perigord en Francia. El Perigord es la antigua provincia del suroeste de Francia y actualmente se ha dividido en cuatro zonas cada una caracterizada por un color, verde, blanco, purpura y negro.

En esta ocasión nos centramos en el Perigord Noir o Negro que está al sureste del país. Se le ha denominado negro por la cantidad de bosques de encinas y robles, por ser una zona con un follaje denso y según cuentan algunos, por su riqueza de tierras y sus trufas.
Nuestro viaje comienza en Bizkaia, al tener por delante cinco horas y media decidimos aprovechar las paradas de descanso para visitar un par de pueblos vasco franceses de los que nos habían hablado muy bien. ¿Os apetece seguir nuestro viaje? Ahora os lo contamos día a día, esperamos que os guste.

Día 1:
Pronto por la mañana, tras desayunar y dar un pequeño paseo con Jai, nos subimos a la furgoneta, comentaros que nosotros tenemos una mini furgo, una Dacia Dokker la cual hemos camperizado nosotros mismos con la idea de hacer muchos km junto a Jai.
Cogimos dirección Gipuzkoa y continuamos hasta llegar a Lapurdi donde se encuentran dos pueblos vascofranceses muy conocidos por su belleza Sare y Ainhoa.
No sabemos si fue por ser pronto por la mañana o si era por ser diciembre, pero nos encontramos dos pueblos desiertos, no se veía gente, ni nada abierto.
Con suerte, en Sare encontramos una cafetería petfriendly donde tomamos un café.

Nosotros no pretendíamos quedarnos mucho en estos pueblos, la idea era estirar las piernas y las patitas y a su vez, disfrutar de estos pueblos, de su arquitectura… pero si vais con tiempo, podéis encontrar diferentes actividades como el tren cremallera de Larrún que es petfriendly (5€ por perro), las cuevas prehistóricas de Sare, algún que otro museo, rutas… sin duda lo dejamos en la
agenda para un futuro. El siguiente pueblo, Ainhoa, cuenta también con una arquitectura muy característica pero tampoco nos inspiró mucho más.

Cogimos la furgoneta y nos dirigimos a la siguiente para técnica, antes de llegar a nuestro destino. En esta ocasión, a unos escasos 40 minutos, llegamos a Bayona. Un pueblo costero, donde nos encontramos con la navidad por todas partes, mercado navideño, comercios con decoraciones preciosas…

Paseamos por la orilla del rio Nive, la cual es una de las zonas con mayor encanto de la ciudad. Esta zona está repleta de casitas de estilo vasco con fachadas blancas, con coloridas vigas y contraventanas de madera. El Nive separa los dos barrios principales de la ciudad, Grand Bayonne y Petit Bayonne.

Comimos en un restaurante en el mercado, La verbena donde pudimos degustar una hamburguesa y un poke bowl muy ricos y justo al lado, en diciembre, ponen la casa de Papa Noel.

Después, nos perdimos entre sus calles del casco antiguo y pudimos ver escaparates repletos de espíritu navideño, con decoraciones preciosas y muy elaboradas. No podemos pasar sin mencionar la cafetería Columbus, donde pudimos tomar un rico café y escapar del frío en su establecimiento, ya que este local es Petfriendly.

Si os pasáis por Bayona en diciembre, os recomendamos su mercado navideño a la orilla del rio Nive. Es pequeño pero repleto de gastronomía, atracciones para los más pequeños y mucho ambiente festivo.

Bien entrada la tarde, nos dirigimos a las Landas, donde pasaríamos la noche en una de sus playas, concretamente en el parking de la playa Du Metro. En esta zona hay dos parkings, el de la playa, donde nos quedamos nosotros y el parking sous couvert forestier. Este último está protegido con árboles, por si alguien viaja en verano, tal vez le pueda interesar.
Cuando viajamos en furgoneta, nos gusta usar la app Park4nigth, esta aplicación te muestra lugares donde pasar la noche en autocaravana o camper, así como también áreas de descanso o camping.

La noche aquí fue buena, aunque durante las primeras horas se escuchaban bastantes coches, el resto de la noche fue tranquila. Si viajáis en invierno, no os olvidéis de llevar ropa de abrigo, tanto para pasar la noche como para por la mañana. El lugar cuenta con baños públicos, cafetería-restaurante y oficina de información, aunque estos dos últimos estaban cerrados, suponemos que por ser fuera de temporada.

Día 2:
Cuando amaneció y tras dar un paseo por la playa, nos dirigimos a nuestro destino el Perigord Noir. La ruta de viaje fue la siguiente: Sarlat-la-Caneda, Beynac-et-Cacenac, Castelnaud-la-Chapelle y Roque Gageac.
Primera parada a unos 316km, nos encontramos con Sarlat la Caneda, nosotros decidimos ir por Mont-de-Marsan, en vez de por Burdeos, ya que esta es una carretera convencional y así podíamos disfrutar de los paisajes del sur de Francia.

Una vez en la ciudad más grande e importante de la zona, Sarlat-la-Caneda, pudimos adentrarnos en la ciudad medieval y disfrutar de su arquitectura.

Os preguntareis que podemos ver en esta ciudad, pues bien, a continuación os lo dejamos todo:
Etienne de la Boètie fue uno de los personajes más ilustres de la ciudad y aquí pudimos ver su casa natal, la cual es una de las más fotografiadas de la ciudad.

– La antigua Iglesia de Santa María, ésta dejo de ser una iglesia hace 200 años y desde entonces ha pasado a tener muchos usos. En la actualidad, se ha convertido en el mercado de la ciudad y en su centro cultural. Sus enormes puertas están construidas por Jean Nouvel y no pasan desapercibidas.

– La linterna de los muertos o torre de San Bernardo de Sarlat, es el edificio más antiguo de la ciudad, data del siglo XI. Su función es desconocida, pero hay quien dice que se utilizaba como faro para iluminar a los viajeros perdidos.

La plaza del Mercado Ocas. El Perigord es la región de foie gras y como no, aquí tenían que tenerlo representado de alguna forma. Por ello en esta ciudad podemos ver ocas en diferentes carteles e incluso como veis en la fotografía tienen una escultura de ellas en el mercado de Ocas.

El día estaba algo lluvioso, pero eso no nos impidió disfrutar del entorno y de una buena taza de café. En la plaza se concentran unos cuantos bar-restaurantes, donde a pesar de que no aceptan perros en el interior, tienen unas terrazas cubiertas con calefacción y mantas para escapar del frio de diciembre.

¿Dónde cenar?
Como os comentábamos, nosotros fuimos en diciembre y aquí encontramos un mercado navideño muy bonito, con pista de patinaje (no petfriendly :P), muchos puestos de comida y vino caliente, venta de decoración navideña… un mercado navideño con mucho encanto. No pudimos resistirnos a pedir una hamburguesa y un crep de Nutella dentro del mercado.

Llegada la noche, salimos de las luces navideñas rumbo a nuestro próximo destino, a menos de 20 minutos está Beynac-et-Cacenac, donde habíamos reservado habitación en un hotelito pequeño, pero con mucho encanto y aire francés. El hotel donde nos alojamos se llama Pontet, un hotelito petfriendly donde tras una buena ducha de agua bien calentita, pasamos una noche muy
agradable.

Día 3:
Amanecimos temprano y bajamos a desayunar al bufet, donde está permitido acudir con nuestros perros si así lo deseamos, pero también es posible que nos espere en la habitación. El desayuna estaba muy bien, cuenta con bollería, tostadas, zumo de diferentes clases, café, cacao… todo lo necesario para empezar el día con energía.

Beynac amaneció nublado y frio, el pueblo por la mañana desprendía un aire de pueblito francés, con sus casas de piedra, sus ventanas y contraventanas de madera y sus tejados de pizarra negra, un pueblo de cuento con calles adoquinadas, callejuelas y cuestas.

¿Qué podéis ver en este pueblecito?
– Mirador de Beinac: En esta ocasión la niebla cubría todo, por lo que una vez arriba, nos encontramos con un cielo azul y un manto blanco de niebla que cubría el pueblo y sus alrededores. Sin duda unas vistas que nos quedan pendientes para el futuro. Pero que, con la niebla, creaba una vista preciosa.

– Castillo de Beinac: La entrada es de pago, nos acercamos algo temerosos, ya que no estamos acostumbrados a tener acceso permitido con perro en monumentos, museos… pero, celebro deciros que en este viaje pudimos disfrutar de una experiencia petfriendly. En la entrada te
dan un panfleto y un tipo bolígrafo, que es una grabadora, la cual te hace de guía por todo el recorrido en diferentes idiomas.

Caminar junto a Jai por el interior del castillo, recorrer sus estancias, adentrarnos en otra época… fue una sensación increíble. Nos sentimos muy afortunados de poder visitarlo con nuestro perro, en familia.

En el entorno, nos volvimos a encontrar muchos bares-restaurantes, pero todos cerrados. La época que escogimos si bien, le daba un encanto especial con las luces navideñas, no es la mejor para disfrutar de todo el potencial de este lugar, en nuestra opinión.
Antes de volver a la carretera, bajamos hasta el rio Dordoña por un caminito adoquinado, bordeando el pueblo. Después nos pusimos en marcha hasta nuestro siguiente destino, Castelaud-la-Chapelle, a unos 6´5km escasos 10 minutos. El parquin está muy cerquita del castillo y cuenta con baños públicos, también hay bares y restaurantes en este trayecto hasta el castillo, pero… estaban cerrados.

¿Qué ver?
– El castillo de Castelnaud: este castillo, también petfriendly, está más centrado en el armamento, la guerra… En esta ocasión no tenían audio libros pero, si pudimos entrar y recorrer sus diferentes estancias, de forma tranquila y acompañados por Jai.

– Vistas desde el castillo: la niebla se fue disipando y pudimos ver las vistas maravillosas del entorno. Desde aquí, era visible el castillo de Beynac, el Dordoña y nuestra siguiente parada, donde además pasaríamos la última noche de nuestro viaje por el Perigord Noir, Roque-
Gageac.

¿Dónde comimos?
Que hubiera muchas cosas cerradas no nos impidió encontrar un buen sitio, dogfriendly donde comer. En el pueblo encontramos una zona de picnic y cerca un par de restaurantes. Escogimos el que tenía acceso permitido a perros La Table Basque restaurante La Tournepique. Nos recibieron encantados y fueron muy amables. La comida estaba rica, cosas sencillas, pero buenas
cantidades y rico.

Embriagados por la hospitalidad de Francia, en cuanto a nuestro compañero Jai, decidimos hacer otra parada, fuimos a unos jardines que tienen pavos reales sueltos y más aves, pero estas en un recinto cerrado. Nos perdimos durante un par de horas por Jardines Marqueyssac y descubrimos un mirador desde donde pudimos ver todos los lugares que habíamos visitado esta mañana. El paseo fue algo largo en nuestra opinión.

Una vez salimos, nos pusimos rumbo a Roque Gageac, a menos de 10 minutos, donde pasaríamos la noche, en un parking al lado del rio Dordoña.
Este parking también lo encontramos con la app park4nigth y en esta ocasión, era de pago. La app te da toda la información, si es de pago, si tiene baños, si hay agua… En este parking había baños públicos, aunque estaban algo descuidados.

Dimos un paseo por el pueblo, pero estaba desierto… no había apenas decoración navideña y solo encontramos un bar abierto, donde afortunadamente, nos dejaron entrar con Jai (petfriendly). La cocina estaba cerrada, a pesar de que eran las 19:00pm, horario francés jeje, por lo que decidimos tomar algo caliente para entrar en calor y cenar en las mesas que estaban al lado del parking. El frio que hacía en Roque Gageac era mortal, por lo que encendimos el camping gas, cenamos algo rápido y nos fuimos a la cama. La noche fue tranquila, sin ruido, a pesar de que estábamos al lado de la carretera y del rio.

¿Qué ver en Roque Gageac?
Sentimos mucho no poder informaros, la verdad que amaneció muy nublado, una niebla espesa que apenas dejaba ver lo que había a nuestro alrededor. Sin duda si viajas en verano o en otras fechas, hay más vida en este pueblo y aquí os dejamos algunas actividades que se organizan:

– Ruta por el rio Dordoña: desde donde puedes ver toda la zona navegando en una gabarra como las antiguas.
– Pasear por sus calles adoquinadas y disfrutar de sus rincones y arquitectura pintoresca.
– Piragua por el rio.

Como os decíamos el tiempo no nos acompañó esta vez, se disponía a llover, así que decidimos que Roque Gageac será un destino para una época más cálida y pensamos en visitar Burdeos, capital de la Nueva Aquitania. Ya habíamos estado en Burdeos en otra ocasión, pero nos gustó muchísimo y quisimos repetir. En la visita anterior no pudimos ver el espejo de agua y quisimos probar suerte, pero nada… una vez más nos volvimos sin verlo, tal vez la próxima vez. Si os apetece saber más sobre nuestro viaje a Burdeos o a muchos otros sitios más, os invitamos a visitar nuestro blog www.jaiontour.wordpress.com y nuestro Instagram @jaiontou donde vamos subiendo nuestro día a día de rutas, salidas, viajes…

Nos vemos en el siguiente Tour 😛