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Viaje al Perigord Noir (Francia) con @jaiontour

En el mes de diciembre, aprovechando las vacaciones decidimos viajar en furgoneta con Jai, nuestro Golden Retriever de 4 años. El destino que escogimos fue el Perigord en Francia. El Perigord es la antigua provincia del suroeste de Francia y actualmente se ha dividido en cuatro zonas cada una caracterizada por un color, verde, blanco, purpura y negro.

En esta ocasión nos centramos en el Perigord Noir o Negro que está al sureste del país. Se le ha denominado negro por la cantidad de bosques de encinas y robles, por ser una zona con un follaje denso y según cuentan algunos, por su riqueza de tierras y sus trufas.
Nuestro viaje comienza en Bizkaia, al tener por delante cinco horas y media decidimos aprovechar las paradas de descanso para visitar un par de pueblos vasco franceses de los que nos habían hablado muy bien. ¿Os apetece seguir nuestro viaje? Ahora os lo contamos día a día, esperamos que os guste.

Día 1:
Pronto por la mañana, tras desayunar y dar un pequeño paseo con Jai, nos subimos a la furgoneta, comentaros que nosotros tenemos una mini furgo, una Dacia Dokker la cual hemos camperizado nosotros mismos con la idea de hacer muchos km junto a Jai.
Cogimos dirección Gipuzkoa y continuamos hasta llegar a Lapurdi donde se encuentran dos pueblos vascofranceses muy conocidos por su belleza Sare y Ainhoa.
No sabemos si fue por ser pronto por la mañana o si era por ser diciembre, pero nos encontramos dos pueblos desiertos, no se veía gente, ni nada abierto.
Con suerte, en Sare encontramos una cafetería petfriendly donde tomamos un café.

Nosotros no pretendíamos quedarnos mucho en estos pueblos, la idea era estirar las piernas y las patitas y a su vez, disfrutar de estos pueblos, de su arquitectura… pero si vais con tiempo, podéis encontrar diferentes actividades como el tren cremallera de Larrún que es petfriendly (5€ por perro), las cuevas prehistóricas de Sare, algún que otro museo, rutas… sin duda lo dejamos en la
agenda para un futuro. El siguiente pueblo, Ainhoa, cuenta también con una arquitectura muy característica pero tampoco nos inspiró mucho más.

Cogimos la furgoneta y nos dirigimos a la siguiente para técnica, antes de llegar a nuestro destino. En esta ocasión, a unos escasos 40 minutos, llegamos a Bayona. Un pueblo costero, donde nos encontramos con la navidad por todas partes, mercado navideño, comercios con decoraciones preciosas…

Paseamos por la orilla del rio Nive, la cual es una de las zonas con mayor encanto de la ciudad. Esta zona está repleta de casitas de estilo vasco con fachadas blancas, con coloridas vigas y contraventanas de madera. El Nive separa los dos barrios principales de la ciudad, Grand Bayonne y Petit Bayonne.

Comimos en un restaurante en el mercado, La verbena donde pudimos degustar una hamburguesa y un poke bowl muy ricos y justo al lado, en diciembre, ponen la casa de Papa Noel.

Después, nos perdimos entre sus calles del casco antiguo y pudimos ver escaparates repletos de espíritu navideño, con decoraciones preciosas y muy elaboradas. No podemos pasar sin mencionar la cafetería Columbus, donde pudimos tomar un rico café y escapar del frío en su establecimiento, ya que este local es Petfriendly.

Si os pasáis por Bayona en diciembre, os recomendamos su mercado navideño a la orilla del rio Nive. Es pequeño pero repleto de gastronomía, atracciones para los más pequeños y mucho ambiente festivo.

Bien entrada la tarde, nos dirigimos a las Landas, donde pasaríamos la noche en una de sus playas, concretamente en el parking de la playa Du Metro. En esta zona hay dos parkings, el de la playa, donde nos quedamos nosotros y el parking sous couvert forestier. Este último está protegido con árboles, por si alguien viaja en verano, tal vez le pueda interesar.
Cuando viajamos en furgoneta, nos gusta usar la app Park4nigth, esta aplicación te muestra lugares donde pasar la noche en autocaravana o camper, así como también áreas de descanso o camping.

La noche aquí fue buena, aunque durante las primeras horas se escuchaban bastantes coches, el resto de la noche fue tranquila. Si viajáis en invierno, no os olvidéis de llevar ropa de abrigo, tanto para pasar la noche como para por la mañana. El lugar cuenta con baños públicos, cafetería-restaurante y oficina de información, aunque estos dos últimos estaban cerrados, suponemos que por ser fuera de temporada.

Día 2:
Cuando amaneció y tras dar un paseo por la playa, nos dirigimos a nuestro destino el Perigord Noir. La ruta de viaje fue la siguiente: Sarlat-la-Caneda, Beynac-et-Cacenac, Castelnaud-la-Chapelle y Roque Gageac.
Primera parada a unos 316km, nos encontramos con Sarlat la Caneda, nosotros decidimos ir por Mont-de-Marsan, en vez de por Burdeos, ya que esta es una carretera convencional y así podíamos disfrutar de los paisajes del sur de Francia.

Una vez en la ciudad más grande e importante de la zona, Sarlat-la-Caneda, pudimos adentrarnos en la ciudad medieval y disfrutar de su arquitectura.

Os preguntareis que podemos ver en esta ciudad, pues bien, a continuación os lo dejamos todo:
Etienne de la Boètie fue uno de los personajes más ilustres de la ciudad y aquí pudimos ver su casa natal, la cual es una de las más fotografiadas de la ciudad.

– La antigua Iglesia de Santa María, ésta dejo de ser una iglesia hace 200 años y desde entonces ha pasado a tener muchos usos. En la actualidad, se ha convertido en el mercado de la ciudad y en su centro cultural. Sus enormes puertas están construidas por Jean Nouvel y no pasan desapercibidas.

– La linterna de los muertos o torre de San Bernardo de Sarlat, es el edificio más antiguo de la ciudad, data del siglo XI. Su función es desconocida, pero hay quien dice que se utilizaba como faro para iluminar a los viajeros perdidos.

La plaza del Mercado Ocas. El Perigord es la región de foie gras y como no, aquí tenían que tenerlo representado de alguna forma. Por ello en esta ciudad podemos ver ocas en diferentes carteles e incluso como veis en la fotografía tienen una escultura de ellas en el mercado de Ocas.

El día estaba algo lluvioso, pero eso no nos impidió disfrutar del entorno y de una buena taza de café. En la plaza se concentran unos cuantos bar-restaurantes, donde a pesar de que no aceptan perros en el interior, tienen unas terrazas cubiertas con calefacción y mantas para escapar del frio de diciembre.

¿Dónde cenar?
Como os comentábamos, nosotros fuimos en diciembre y aquí encontramos un mercado navideño muy bonito, con pista de patinaje (no petfriendly :P), muchos puestos de comida y vino caliente, venta de decoración navideña… un mercado navideño con mucho encanto. No pudimos resistirnos a pedir una hamburguesa y un crep de Nutella dentro del mercado.

Llegada la noche, salimos de las luces navideñas rumbo a nuestro próximo destino, a menos de 20 minutos está Beynac-et-Cacenac, donde habíamos reservado habitación en un hotelito pequeño, pero con mucho encanto y aire francés. El hotel donde nos alojamos se llama Pontet, un hotelito petfriendly donde tras una buena ducha de agua bien calentita, pasamos una noche muy
agradable.

Día 3:
Amanecimos temprano y bajamos a desayunar al bufet, donde está permitido acudir con nuestros perros si así lo deseamos, pero también es posible que nos espere en la habitación. El desayuna estaba muy bien, cuenta con bollería, tostadas, zumo de diferentes clases, café, cacao… todo lo necesario para empezar el día con energía.

Beynac amaneció nublado y frio, el pueblo por la mañana desprendía un aire de pueblito francés, con sus casas de piedra, sus ventanas y contraventanas de madera y sus tejados de pizarra negra, un pueblo de cuento con calles adoquinadas, callejuelas y cuestas.

¿Qué podéis ver en este pueblecito?
– Mirador de Beinac: En esta ocasión la niebla cubría todo, por lo que una vez arriba, nos encontramos con un cielo azul y un manto blanco de niebla que cubría el pueblo y sus alrededores. Sin duda unas vistas que nos quedan pendientes para el futuro. Pero que, con la niebla, creaba una vista preciosa.

– Castillo de Beinac: La entrada es de pago, nos acercamos algo temerosos, ya que no estamos acostumbrados a tener acceso permitido con perro en monumentos, museos… pero, celebro deciros que en este viaje pudimos disfrutar de una experiencia petfriendly. En la entrada te
dan un panfleto y un tipo bolígrafo, que es una grabadora, la cual te hace de guía por todo el recorrido en diferentes idiomas.

Caminar junto a Jai por el interior del castillo, recorrer sus estancias, adentrarnos en otra época… fue una sensación increíble. Nos sentimos muy afortunados de poder visitarlo con nuestro perro, en familia.

En el entorno, nos volvimos a encontrar muchos bares-restaurantes, pero todos cerrados. La época que escogimos si bien, le daba un encanto especial con las luces navideñas, no es la mejor para disfrutar de todo el potencial de este lugar, en nuestra opinión.
Antes de volver a la carretera, bajamos hasta el rio Dordoña por un caminito adoquinado, bordeando el pueblo. Después nos pusimos en marcha hasta nuestro siguiente destino, Castelaud-la-Chapelle, a unos 6´5km escasos 10 minutos. El parquin está muy cerquita del castillo y cuenta con baños públicos, también hay bares y restaurantes en este trayecto hasta el castillo, pero… estaban cerrados.

¿Qué ver?
– El castillo de Castelnaud: este castillo, también petfriendly, está más centrado en el armamento, la guerra… En esta ocasión no tenían audio libros pero, si pudimos entrar y recorrer sus diferentes estancias, de forma tranquila y acompañados por Jai.

– Vistas desde el castillo: la niebla se fue disipando y pudimos ver las vistas maravillosas del entorno. Desde aquí, era visible el castillo de Beynac, el Dordoña y nuestra siguiente parada, donde además pasaríamos la última noche de nuestro viaje por el Perigord Noir, Roque-
Gageac.

¿Dónde comimos?
Que hubiera muchas cosas cerradas no nos impidió encontrar un buen sitio, dogfriendly donde comer. En el pueblo encontramos una zona de picnic y cerca un par de restaurantes. Escogimos el que tenía acceso permitido a perros La Table Basque restaurante La Tournepique. Nos recibieron encantados y fueron muy amables. La comida estaba rica, cosas sencillas, pero buenas
cantidades y rico.

Embriagados por la hospitalidad de Francia, en cuanto a nuestro compañero Jai, decidimos hacer otra parada, fuimos a unos jardines que tienen pavos reales sueltos y más aves, pero estas en un recinto cerrado. Nos perdimos durante un par de horas por Jardines Marqueyssac y descubrimos un mirador desde donde pudimos ver todos los lugares que habíamos visitado esta mañana. El paseo fue algo largo en nuestra opinión.

Una vez salimos, nos pusimos rumbo a Roque Gageac, a menos de 10 minutos, donde pasaríamos la noche, en un parking al lado del rio Dordoña.
Este parking también lo encontramos con la app park4nigth y en esta ocasión, era de pago. La app te da toda la información, si es de pago, si tiene baños, si hay agua… En este parking había baños públicos, aunque estaban algo descuidados.

Dimos un paseo por el pueblo, pero estaba desierto… no había apenas decoración navideña y solo encontramos un bar abierto, donde afortunadamente, nos dejaron entrar con Jai (petfriendly). La cocina estaba cerrada, a pesar de que eran las 19:00pm, horario francés jeje, por lo que decidimos tomar algo caliente para entrar en calor y cenar en las mesas que estaban al lado del parking. El frio que hacía en Roque Gageac era mortal, por lo que encendimos el camping gas, cenamos algo rápido y nos fuimos a la cama. La noche fue tranquila, sin ruido, a pesar de que estábamos al lado de la carretera y del rio.

¿Qué ver en Roque Gageac?
Sentimos mucho no poder informaros, la verdad que amaneció muy nublado, una niebla espesa que apenas dejaba ver lo que había a nuestro alrededor. Sin duda si viajas en verano o en otras fechas, hay más vida en este pueblo y aquí os dejamos algunas actividades que se organizan:

– Ruta por el rio Dordoña: desde donde puedes ver toda la zona navegando en una gabarra como las antiguas.
– Pasear por sus calles adoquinadas y disfrutar de sus rincones y arquitectura pintoresca.
– Piragua por el rio.

Como os decíamos el tiempo no nos acompañó esta vez, se disponía a llover, así que decidimos que Roque Gageac será un destino para una época más cálida y pensamos en visitar Burdeos, capital de la Nueva Aquitania. Ya habíamos estado en Burdeos en otra ocasión, pero nos gustó muchísimo y quisimos repetir. En la visita anterior no pudimos ver el espejo de agua y quisimos probar suerte, pero nada… una vez más nos volvimos sin verlo, tal vez la próxima vez. Si os apetece saber más sobre nuestro viaje a Burdeos o a muchos otros sitios más, os invitamos a visitar nuestro blog www.jaiontour.wordpress.com y nuestro Instagram @jaiontou donde vamos subiendo nuestro día a día de rutas, salidas, viajes…

Nos vemos en el siguiente Tour 😛

Gorg d’en Pèlags, Caldes de Montbui

Tras una votación entre nuestros seguidores de Instagram, nos habéis dicho que queríais una ruta en el Vallès Oriental para hoy. Como teníamos pendiente una visita a Caldes de Montbui, hemos decidido hacer esta ruta hasta el Gorg d’en Pèlags.
Te aviso, está algo oculto, pero quizás ese sea el motivo por el que no nos hemos cruzado a nadie (o quizás sea el calor o el madrugón, puede que todo ayude).
En esta ruta también encontrarás una opción de bar-restaurante PetFriendly llamado Festuk Café en la C/Forn, 22 y un parque canino con agility en el Parc de Can Rius.
Aquí puedes ver la ruta en Wikiloc, aunque la descripción de la ruta te la hago aquí será en dirección opuesta a la de wikiloc, porque me parece mejor hacerla al revés.

Cómo llegar:
Cómo, además de la ruta, queríamos ver el Caldes de Montbui en esta excursión, hemos aparcado en el parking gratuito que hay en el Carrer Raval Canyelles. Aunque en esta población hay varios parkings donde puedes dejar el coche, dependiendo de lo que quieras visitar.

Una vez allí:
Salimos del parking por el Carrer Raval Canyelles, que seguiremos a la izquierda, dirección a la Iglesia de Santa Maria. Para la ida, ves por detrás de la iglesia, por la zona del río (ojo, esto es dirección opuesta a como lo hemos hecho en wikiloc). Así podrás bajar al río y remojar un poco a tu mejor amigo antes de la ruta, y llevará mejor el calor que pueda hacer.
Para llegar al agua verás unas escaleras que bajan al lado de la iglesia.

Seguimos paralelos al agua por el Passeig de la Riera hasta que veas unas escaleras que suben a mano derecha. Justo en frente tienes el Molí de l’Esclop. El primer tramo de escaleras te lleva a una pequeña plaza desde dónde puedes bajar por una estructura metálica al Molí. Nosotros no hemos bajado porque a Milka no le hacen mucha gracia este tipo de escaleras, así que la foto está hecha desde arriba.
Sigue subiendo las escaleras por las que venías hasta llegar al Carrer Santa Susanna, dónde verás la oficina de turismo.
Esta zona la visitaremos luego, a la vuelta, pero puedes dar un paseo por la plaza de la Font del Lleó si no quieres esperar.

Entre la oficina de turismo y las Termas Romanas verás una calle, sigue por aquí.
Síguela dirección Espai Can Rius hasta llegar a los puentes que te llevan al otro lado del río. Puedes cruzar por el antiguo o por el nuevo, nosotros hemos ido por el moderno para poder ver y fotografiar el otro.
Justo al otro lado del río encontrarás el Parc de Can Rius, dónde hay un espacio de barbacoas, mesas de pícnic, bar, parque infantil, … y un parque para perros con agility incluido.
Nosotros solo nos hemos parado a mirar, ya que no queríamos que se hiciera tarde para la ruta, y como volveremos por el mismo lugar, puedes parar también después.

En la rotonda que queda en frente del parque, seguimos recto por una calle estrechita llamada Carrer Torre Roja. En las dos siguientes intersecciones has de ir recto, y a la derecha en la tercera.
Por esta zona hay una finca con perros sueltos, aunque a nosotros no nos han hecho mucho caso.
Cuando llegues a los invernaderos que quedan a la derecha del camino, verás que hay una intersección con tres opciones, has de ir por el sendero que queda más a la izquierda, indicado como El Roure Gros.

A partir de aquí se complica un poco el camino, ya que la vegetación cubre bastante el camino y hay algunos troncos caídos, pero sigue siendo un camino sencillo todavía.
Cuando llegues a una gran piedra en mitad del paso, y veas que se cruza un camino de izquierda a derecha, tú has de seguir por un pequeño sendero que queda frente a ti. Cuesta de ver, en la foto has de mirar dónde indica mi mano. Ojo, en este tramo el terreno puede que resbale.
Pasados unos metros verás un riachuelo que has de cruzar. Estás en La Font de les Escales.
El camino sigue subiendo las escaleras.

Una vez llegues a la parte más alta de las escaleras, sigue recto. El sendero hace una curva a la derecha y, pocos metros después, llega a un camino más ancho.
Este camino has de seguirlo a la derecha. Te aviso de que en esta zona hemos oído disparos a los lejos.
Pasada la curva que hace el camino, hay un indicador de camino. Has de seguir recto, dirección Gorgs d’en Pèlags.

En la siguiente bifurcación que encuentres, sigue por el camino que queda a la izquierda. Llegarás de nuevo a un riachuelo que has de cruzar. La vegetación vuelve a ser densa en este punto y hay de nuevo árboles caídos.
En la siguiente bifurcación, sigue por donde hay dos árboles caídos, a la derecha.
Cuando llegues a una bifurcación en que el camino de la izquierda queda más arriba que el de la derecha, puedes ir por ambos. Me explico: uno lleva a uno de los lugares que queremos ver, y el otro lleva a otro, además, se conectan en diferentes puntos más adelante. Te digo lo que hemos hecho nosotros:
Primero hemos ido por el de la izquierda, que nos ha llevado a la Font del Gorg d’en Pèlags.

Después hemos deshecho camino y hemos cogido el que queda a la derecha. A pocos metros de la intersección hay unos árboles caídos que Milka no ha podido saltar ni pasar por debajo, de modo que la hemos tenido que ayudar a cruzar.
Estate atento, porque llegarás a una bifurcación en la que has de coger el sendero que desciende a la derecha, en la foto, fíjate en la forma del árbol que toca David, para saber si vas por dónde te indico. Llegarás al riachuelo, crúzalo y sigue río arriba hasta llegar al gorg.
El agua es profunda y, aunque está bastante clara, no podemos ver el fondo.

Cruzando de nuevo al otro lado del riachuelo en la zona del Gorg d’en Pèlags, verás que el camino sigue subiendo. Este trozo nos ha vuelto a costar un poco, ya que hemos tenido que ayudar a Milka a subir y, con el niño en brazos, hemos agradecido la ayuda de algunos troncos y raíces para subir. Si no te ves capaz, puedes deshacer camino y ya está.
Cuando lleguemos al camino tras esta subida, sigue por la derecha para llegar a otro pequeño gorg.
Damos media vuelta y volvemos para atrás por este senderito hasta que lleguemos de nuevo al poste indicativo que dejamos atrás hace ya un buen rato. Estarás en un camino más ancho de tierra, que has de seguir por la izquierda (si lo recuerdas, antes has venido por el que llega recto).
En la siguiente bifurcación, sigue por el camino de la izquierda de nuevo.

Deshaz camino hasta el pueblo, a la plaza dónde hemos visto la oficina de turismo y las Termas Romanas. Ahora paramos a ver la Font del Lleó y los edificios de la plaza. Puedes callejear un poco por la zona. Te explico lo que hemos hecho nosotros: sal de la plaza por el Carrer de la Font, y llegarás a un local PetFriendly llamado Festuk Café (vegano con opciones vegetarianas y omnívoras), allí hemos repuesto energías con un refresco y unas bravas.
Al terminar, pasamos por delante de la iglesia hasta el pequeño parque que ya hemos visto a la ida. Deshacemos camino hasta el parking.

Otros Datos de interés
Dificultad:
Media. No es una ruta especialmente difícil, pero hay tramos dónde la vegetación ha invadido el camino y han caído árboles, lo que dificulta el paso tanto para humanos como para perros (hemos tenido que ayudar a Milka a cruzar algunas zonas con árboles caídos).
Algunos tramos eran algo resbaladizos, ves con cuidado.
Durada: Hemos estado unas 3h y media contando que hemos parado a tomar algo en un bar PetFriendly del pueblo, y también hemos parado por el camino a comer unas galletas mientras Milka decidía si meterse en el agua o no.
Agua: en distintos tramos del camino vas paralelo al rio, pero no siempre hay acceso al agua. No hay agua potable. Como curiosidad, pasarás por la Font del Lleó, toca el agua a ver si sabes a que temperatura está.
Gente, bicis y otros: en algún tramo hemos encontrado alguna bicicleta, pero muy pocas.
Sombra: depende del tramo. Hemos hecho la ruta a finales de junio y el sol pica bastante en ciertas zonas. Mejor hacerla un día en que la temperatura sea más agradable o madrugar para no pasar excesivo calor.
Otros comentarios: hemos oído algunos disparos de lejos.
Aunque nosotros hemos ido con un bebé de 10 meses en mochila, no es una ruta fácil para hacer con porteo, a menos que estés acostumbrado a hacer rutas. Si quieres ir por la zona con niños o bebés, puedes hacer la ruta del “Paseo por el Tenes, Santa Eulàlia de Ronçana“.

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Paseo por el Tenes, Santa Eulàlia de Ronçana

Hoy hemos ido a celebrar el cumple de Milka ¡9 añitos! y celebrar la “nueva normalidad”.
Después de tanto tiempo sin hacer ninguna ruta, el confinamiento nos ha dejado algo bajos de forma, así que hemos decidido hacer una salida suave y no muy lejos de casa.
Ruta en Wikiloc

Cómo llegar:
Esta ruta puede comenzar en distintos puntos, nosotros hemos aparcado en una calle cerca de Sant Cristòfol de Pallars, en Santa Eulàlia de Ronçana. Otra buena opción para aparcar es el Centro Cívico “La Fàbrica que, en nuestro caso, no hemos escogido porque no teníamos claro si estaría abierto tras el confinamiento.

Una vez allí:
Te indico la ruta desde donde nosotros la hemos hecho, pero puedes hacerla igualmente sin problemas si aparcas en el centro cívico.
Una vez hemos dejado el coche en la ermita de Sant Cristòfol, bajamos por la calle con el mismo nombre, y giramos a mano derecha en el stop. No soltamos a los perros, ya que pasan algunos coches de vez en cuando.
Seguimos la calle hasta la rotonda, dónde cogemos la salida de la izquierda, que nos lleva al Parc de Can Font.
Cruzando el parque verás unos paneles informativos sobre la fauna del lugar, sigue en esta dirección hasta llegar al Gual de Sant Isidre por el que podrás cruzar el río.

Una vez hayas cruzado al otro lado del río, sigue a mano derecha, paralelo al agua.

A lo largo del camino irás encontrando distintas esclusas y pozas: Resclosa de Can Font, Resclosa de la Casa Vella, … y, en algunos puntos, puedes acercarte al agua hasta acceder a ella.
Aunque no lo parezca, hoy había bastante corriente en ciertas zonas, de modo que hemos ido con cuidado de que Milka no resbalara con la fuerza del agua.

En algunos tramos pica un poco el sol, pero gran parte de esta zona está cubierta por árboles.
Cuando veas las casas del pueblo a mano izquierda, te estás acercando a Avinguda Bonaire, por donde pasan coches. Crúzala y sigue por el caminito que hay en frente hasta llegar a unas escaleras que te llevan a la Font de la Figuera.

Deshacemos camino hasta el Gual de Sant Isidre dónde hemos cruzado el río.
Aquí tienes dos opciones:
– Si hace calor y has aparcado en el mismo lugar que nosotros: sigue deshaciendo el mismo camino por el parque hasta llegar al coche.
– Si no hace calor o has aparcado en el centro cívico, sigue a mano derecha sin volver a cruzar el río.
Este tramo es caluroso y, en retrospectiva, hoy no ha valido la pena hacerlo ya que el sol picaba fuerte. Si has decidido ir por aquí, has de seguir por el Camí del Gual, pasando de largo el parking del centro cívico (a menos que hayas aparcado aquí), hasta el Camí de Can Feliu, que reconocerás porque es un camino que queda a mano izquierda pasadas las casas, dónde comienza la zona de campos de ese lado.

Sigue recto hasta que vuelvas a tener casitas a ambos lados del camino. A la altura del número 16, gira a la izquierda dirección masía-restaurant Can Sabater.
Vamos por esta calle hasta que termina y llegas al Carrer de la Font de Sant Cristòfol. En esta calle hemos ido directamente a la izquierda, ya que hace calor, pero si te desvías unos metros a la derecha verás la Resclosa de Sot d’Aigües.
Siguiendo en dirección al coche, una vez veas el agua y se termine la zona de casas, has de bajar por unas escaleras para cruzar el río hasta el otro lado. Sigue por el sendero que queda delante y llegarás a la zona donde hemos aparcado.

Otros Datos de interés
Dificultad:
baja, es un paseo muy sencillo que hemos hecho con porteo de un bebé de 10 meses. Apto también para carrito tipo 4×4 excepto el tramo final, que puedes evitar volviendo por el mismo camino.
Durada: la hemos hecho en un par de horas a velocidad de paseo, se puede hacer en menos tiempo.
Agua: en gran parte del camino vas paralelo al río, pero no hay fuentes de agua potable.
Gente, bicis y otros: en algunos tramos hemos encontrado coches, en otros bicicletas.
Sombra: depende del tramo. En la parte que va por el río hay sombra, pero el tramo final es muy caluroso, en verano te recomiendo volver por el mismo camino por el que has venido.
Otros comentarios: Algunos tramos tienen carteles de “zona inundable”.
Hemos visto pino en algún tramo, hay que tenerlo en cuenta en época de procesionaria.
Aunque no hemos oído ningún disparo, no descartamos que los haya en ciertas épocas del año.

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Cala Castell y Camino de Ronda, Palamós

Aprovechando este buen tiempo que nos trae el mes de febrero, el domingo pasado fuimos en grupo a hacer esta bonita ruta cerca de Palamós.
Al terminar, algunos decidimos ir a comer a Bon Dia Platja D’Aro. También puedes encontrar establecimientos PetFriendly en la zona en la mapa de Viajando con Perros.
Aquí encontrarás nuestra ruta en Wikiloc.

Cómo llegar:
Empezamos la ruta en el parking de Cala Castell, justo al lado de la playa. En caso de que no queden plazas, puedes aparcar también en el parking que hay un poco más alejado del agua.

Una vez allí:
El inicio de nuestra ruta se encuentra en la curva que hay entre los dos parkings, al lado de la entrada a la pista que lleva por la “ruta dels xalets“. Hasta este punto has de llevar controlado a tu mejor amigo de 4 patas, ya que bajan coches en dirección a la playa (aunque nosotros no nos hemos cruzado con ninguno).
A mano izquierda de esta pista, hay un sendero que pasa entre los árboles, has de ir por aquí.
Siguiendo este caminito, a unos 650m, llegarás a una pista de tierra. Una vez allí, sigue a mano derecha por este camino. Ojo, pueden pasar coches de nuevo.
Sigue recto sin tomar los desvíos que encuentres, hasta llegar a una señal que indica “mirador de Cap Roig” a la derecha, en un pequeño poste vertical de madera. Sigue dirección al mirador.

Pasa de largo el camino que nace a la derecha pasados unos metros, y sigue recto hasta encontrar una señal de “prohibido el paso de vehículos” que veras a manos derecha. En este punto, has de seguir el camino que comienza donde está la señal.
Ahora no te despistes ya que, pasados unos metros, hay un senderito a tu izquierda que asciende. Está señalizado como dirección al mirador.

Seguimos nuestro ascenso hasta el mirador. Ojo, aquí nuestro wikiloc indica que nos desviamos, pero es un error: si en algún momento ves que el camino desciende, es porque te has despistado como nosotros, has de seguir subiendo.
Apunte: Disculpa la calidad de las fotos, sobre todo a partir de este punto, la cámara ha decidido comenzar sus vacaciones y están hechas con el móvil y hay mucha luz.

Una vez llegues al mirador, toca descender por el otro lado. Llegarás a una pista en el descenso, has de cruzarla para seguir por tu camino. Verás la entrada del sendero justo delante de ti.
Ahora has de buscar las indicaciones de camino blancas y rojas, y cuando veas ya el mar, sigue el camino de tu izquierda.

Siguiendo este sendero, a causa del temporal de hace unos días, hemos encontrado algunos árboles caídos que dificultan un poco el paso.
De nuevo, nuestro wikiloc ha marcado mal el camino, ya verás que hace una línea recta sin sentido, no le hagas caso.
Sigue hasta llegar a una pista, que has de seguir a mano derecha. En este tramo nos hemos cruzado un par de bicis.
Estas en la “ruta dels xalets“, quizás la recuerdes por haberla nombrado al inicio de nuestro camino. En caso de que ya te hayas cansado, puedes seguir esta pista hasta el parking de nuevo, ya que nosotros vamos a desviarnos un par de veces para ver dos zonas muy bonitas: las calas por el camino de ronda y la barraca de Dalí.
Si decides seguir nuestra ruta, cuando llegues al parking que hay al lado de la Cala Estreta, veras que bajan unas escaleras a mano izquierda, sigue por ellas.
Llegarás al camino de ronda, que has de seguir por la derecha.

Aquí empieza la dificultad principal de la ruta: hay que atar a los perros, esto se suma a un pequeño tramo con piedras, gente pasando… pero no te desanimes, el camino mejora pasados unos metros.

Al finalizar la zona de paso más estrecha, hemos parado para desayunar y bajar a una cala llamada Cala de Canyers.

Pasados este punto, llegamos de nuevo al camino de “ruta dels xalets” que antes hemos dejado atrás, y que vamos a seguir por la izquierda, dirección “Poblat Ibèric“. Llegarás a una casa que tiene delante unas basuras con una señalización vertical, has de seguir las indicaciones de “Poblat ibèric” subiendo el camino que sigue recto (de los dos que hay en la bifurcación, el de la izquierda que asciende).

Ahora, atento a las indicaciones. No muy lejos del inicio del ascenso, has de seguir las indicaciones de “Barraca de Dalí”, alguna de ellas, difícil de ver por la vegetación.
Tras ascender un poco (en este caso hemos encontrado de nuevo árboles caídos por el temporal, pero quizás ya los hayan retirado cuando vayas), verás una bifurcación, que has de seguir a mano derecha de nuevo.

Una vez hayas llegado a la barraca, el camino sigue a mano izquierda.
En las siguientes dos bifurcaciones, sigue por la izquierda.

Cuando llegues a una pequeña caseta con un depósito de agua, te recomendamos ya atar a los perros, es una zona con gatos y te acercas a la playa. En esta bifurcación has de bajar por mano derecha. Veras la Cala Castell enseguida.

Otros Datos de interés
Dificultad:
Dificultad media. El tramo de ronda se complica al llevar los perros atados, y hemos encontrado algunos árboles caídos en otros tramos. No te la recomendamos en verano ya que el calor es molesto y hay mucha gente por el camino de ronda.
Durada: Unas 3h, hemos parado a desayunar. Se puede hacer en unas 2 horas en caso de no ir en grupo.
Agua: Verás el mar en el tramo final, pero no hay agua dulce por el camino.
Gente, bicis y otros: En algunos tramos pueden pasar coches o bicicletas, aunque nosotros apenas hemos visto ninguno. En el tramo de camino de ronda hay gente paseando, sobre todo si vas en verano.
Sombra: en gran parte del camino hay sombra de árboles, pero no en todo el camino.
Otros comentarios: No hemos encontrado procesionaria a pesar de que hay pinos.
Hemos oído algún disparo muy a lo lejos.
No te la recomendamos en verano.
Ruta cortesía de Lidia.

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Matagalls desde Collformic

Una vez más, despedimos el año por todo lo alto: en esta ocasión, en la cima del Matagalls de 1.698 metros. Allí, podemos ver su vértice geodésico, junto con una cruz dedicada a Mosén Cinto Verdaguer, además de las preciosas vistas.
Aquí encontrarás nuestra ruta en Wikiloc.

Cómo llegar:
Empezamos la ruta en el parquing de Collformic, justo al lado del restaurante con el mismo nombre. Te aconsejamos madrugar, ya que las plazas se llenan muy temprano.

Una vez allí:
Desde el parquing cruzamos la carretera y avanzamos unos metros hacia la derecha, donde empezaremos, propiamente, nuestra ruta. Ten presente que, debido al endurecimiento de la legislación que rige el parque natural del Montseny, los perros deben ir atados (por si en algún momento se te olvida, tranquilo, hay muchos carteles que te lo van a recordar).
A mano izquierda de los carteles de información, verás que suben unas escaleras, nuestro camino sigue por aquí.

Continuaremos subiendo durante los próximos kilómetros, siempre siguiendo las señales GP 5-2 Matagalls (roja).
En la primera intersección de subida que te encuentres, has de tomar el ramal que sigue subiendo. Ya te adelanto que el primer tercio de la ruta es de subida.
Seguimos ascendiendo hasta la siguiente intersección, que forma parte de una pista forestal y tiene un cartel informativo. Dejamos el cartel a mano derecha y seguimos hasta justo antes de la cadena, donde hay unas escaleras que suben y que debemos tomar.

Seguimos subiendo, siguiendo las indicaciones (no tiene pérdida, recto hacia arriba) hasta la siguiente interseccion.

Cuando lleguemos a una nueva intersección, deberemos tomar el ramal de la derecha (que sube y que está debidamente marcado con la GR5-2), ya que el ramal de pista de la izquierda es de donde vendremos al finalizar la ruta circular.

Pasada esta intersección, ya no hay más hasta la cima del matagalls. Toca subir y disfrutar de las vistas. Durante este tramo ascendente se pueden ver cosas interesantes como, por ejemplo, el pozo de hielo, que es una pequeña cavidad donde se acumula nieve en invierno.
Recuerda seguir siempre las indicaciones GR 5-2.

Ahora toca volver por la otra parte de la ruta circular. Para ello, si dejamos la cruz del Matagalls a nuestra espalda, tenemos dos caminos: uno a la izquierda, por donde hemos subido, y uno que se desvía a la derecha por otra “cima”. Tomaremos este último y lo seguiremos. Verás que no es un camino claro, pero se ve más o menos por donde discurre.
Si vamos bien, llegaremos a un punto por el que hay que pasar entre una pequeña arboleda.

En esta parte de la ruta nos encontraremos otras señales. En este caso seguiremos las que llevan a Sant Segimons (PR-C-205).
Al llegar a la señal que indica que nos encontramos en el Coll Saprunera y que tiene un cartel informativo a su izquierda, deberemos tomar un camino un poco escondido que sale a mano izquierda, justo después del cartel.

Seguimos por el camino y en la primera intersección giramos a mano izquierda hacia abajo. Continuamos hasta llegar a la pista forestal donde seguiremos recto hacia arriba, cruzando el pequeño rio.

Seguiremos la pista cruzando el santuario de Sant Segimons hasta una intersección que nos encontramos en el tramo de subida. Al llegar tomamos el ramal derecho.
A partir de aquí solo hay que seguir la pista forestal hasta una de las primeras intersecciones de la ruta donde tomaremos el camino de bajada, haciendo este tramo final compartido con la subida.

Otros Datos de interés
Dificultad:
Dificultad técnica de la ruta baja, pero debido al desnivel la clasificaríamos como moderada-difícil.
Durada: Unas 3h a buen ritmo.
Agua: Hay arroyos durante el camino y se cruzan un par de riachuelos cerca del Santuario de Sant Segimons.
Gente, bicis y otros: En el tramo de subida al Matagalls suele haber más gente. En el segundo tramo no hay tanta.
Sombra: Nula durante gran parte de la subida y el primer tramo de bajada. Luego hay un par de tramos con arboles. No es la mejor opción de ruta para el verano, mejor un día que no haga excesivo calor.
Otros comentarios: Se aplica la legislación de perros atados en el parque Natural del Montseny. Puedes oir cazadores en la zona. No hemos visto procesionaria.

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Paseo a Pont d’en Gatus, Taradell

Aprovechando que hoy tenemos un compromiso en Taradell, hemos ido a hacer un pequeño paseo para conocer el Pont d’en Gatus.
Se trata de una ruta muy sencilla que nosotros hemos hecho con un bebé, si se te hace corta, en esta población también puede visitar su castillo y capilla, unidos a la Torre de don Carlos o las Cocinas de Rocaguinarda, que son tres cavidades creadas por la erosión, y que sirvieron de escondite durante la Guerra Civil.
También se puede llegar al Pont d’en Gatus desde la población de Seva, o alargar la ruta llegando hasta allí.
Aquí puedes ver la ruta que hemos hecho nosotros, en wikiloc.

Cómo llegar:
Llegamos a Taradell por la carretera de Balanyà, BV5305. Hemos aparcado en una calle paralela a la carretera, al lado de unas casas, pasado el campo de golf.

Una vez allí:
El primer tramo se hace por el lateral de la carretera así que, aunque no pasan muchos coches ni tampoco muy rápido (al menos cuando nosotros hemos ido), ves con cuidado y ata corto a tu mejor amigo de 4 patas.
Delante de la entrada del campo de golf, en el lado opuesto de la carretera, verás una entrada a una pista asfaltada, has de seguir por aquí.
Aunque ya no estás al lado de la carretera, nosotros nos hemos cruzado con un coche y una bicicleta en este tramo. Sigue esta pista.
Cuando llegues a la bifurcación, sigue la indicación de “Mas Gasala, allotjament rural”.

Más adelante, en la siguiente bifurcación, ves a la derecha, dirección Castanyola. Y luego a la izquierda, dirección Pont del Molí dels Sorts.

No tardarás mucho en llegar al Pont d’en Gatus. Nosotros hemos parado aquí a desayunar.

Para volver, deshacemos camino hasta la indicación de “Can Talaia“, dónde seguimos por el camino que queda a la izquierda de la señal de “camí particular”.
Pasados los campos, en la siguiente bifurcación, seguimos por el camino de la izquierda, adentrándonos en la zona arbolada.

Cuando llegues a la granja porcina, has de seguir hacia la derecha, pasando por delante del edificio. Sigue por aquí hasta llegar al pueblo, dónde has de seguir por la “Avinguda dels Castellets” hasta la zona dónde hemos aparcado.

Otros Datos de interés
Dificultad:
fácil, nosotros la hemos realizado con un bebé en foulard. Son 4,5 km con 85m de desnivel.
Durada: 1h 30min a velocidad de paseo.
Agua: solo en la zona del rio.
Gente, bicis y otros: en algunos tramos puedes cruzarte con alguna bicicleta y algún coche. Hemos visto pisadas de caballos, aunque no nos hemos cruzado con ninguno.
Sombra: depende del tramo, aproximadamente durante la mitad del camino toca el sol.
Otros comentarios: no hay apenas pinos en la zona. En el tramo final se pasa por una granja de cerdos, si eres sensible al olor o sus llantos, quizás prefieras volver por el mismo camino de ida.

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Itinerario “15 anys de Voluntaris” de Collserola, Vallvidrera

Este camino sale del Centro de Información de Collserola, al que se puede llegar en vehículo propio o en transporte público. Es una buena opción si quieres una ruta cerca de Barcelona para pasear un rato con tu mejor amigo.
Aquí puedes ver la ruta en wikiloc.

Cómo llegar:
Comenzamos nuestro paseo en el parking que hay al lado del punto de información de Collserola. Se puede llegar en coche o bien en transporte público (FGC, estación Baixador de Vallvidrera).

Una vez allí:
Saliendo del parking, seguimos las indicaciones de la ruta morada. En este tramo es posible cruzarse con bicicletas y corredores.
Vamos por la pista asfaltada dejando el colegio a mano izquierda, hasta llegar al primer cruce dónde giraremos a mano izquierda siguiendo de nuevo la ruta morada.
Continuamos hasta el final de esta zona asfaltada, dónde comienza la pista forestal.

En el siguiente cruce, continuamos por el camino que asciende por la derecha sin dejar la ruta morada, y continuamos recto hasta el siguiente cruce dónde seguimos subiendo por el camino de la izquierda, dirección Turó del Puig.
Cuando estés ya cerca del Turó dels Mussols, verás otro cruce, en este punto dejaremos atrás la señalización de la ruta morada y giramos hacia la derecha. Has de seguir un pequeño sendero que sale del camino principal, dirección Tibidabo.
Este tramo es estrecho y has de ir con cuidado, ya que pueden pasar bicicletas, algunas a gran velocidad.

Continuamos un buen tramo, hasta llegar al enlace con la ruta morada de nuevo, y tomamos el ramal de bajada que hay a mano derecha. Aquí la bajada es más pronunciada.

Al llegar abajo, seguimos la ruta morada a mano izquierda dirección Font d’en Canet.
Cuando lleguemos allí, giramos a la derecha y continuamos bajando.

Cuando llegues a la pista forestal principal de nuevo, sigue hacia arriba abandonando la ruta morada y siguiendo la roja.
Pasados unos metros, sigue el ramal de la derecha continuando por Font de la Budellera, camí de baix.
Puedes llegar a la fuente y después volver atrás, o seguir por el camino de la derecha como hemos hecho nosotros, dirección Escola el Xiprer.
Aunque en esta ocasión nosotros no hemos pasado por la Font de la Budellera, te recomendamos acercarte, no está muy lejos y es una zona bonita.

Continuamos el camino siguiendo las indicaciones de la ruta roja, por el revolt de les monges. Y, pasadas las escaleras, seguimos por la izquierda.
En el siguiente cruce giramos a la derecha siguiendo la ruta roja hasta el parking del revolt de les monges.
Una vez llegues al parking, se tiene que cruzar la carretera de Vallvidrera, en este punto hay que ir con mucho cuidado ya que es una curva cerrada y algunos coches van rápido.

Continuamos escaleras abajo siguiendo la ruta roja dirección fondal de la budellera.
Y seguimos el camino hasta encontrar un punto a mano derecha por donde podemos subir hacia la carretera de nuevo.

La cruzamos con cuidado, y seguimos por el camino asfaltado que nos lleva al punto de información desde dónde hemos iniciado la ruta.

Otros Datos de interés
Dificultad:
fácil, 4,32km con desnivel total de 218m.
Durada: 1h 30min
Agua: no cuentes con ella, aunque hay un par de fuentes por el camino. Aunque el Pantà de Vallvidrera queda muy cerca, no pasamos por allí en esta ruta.
Gente, bicis y otros: en algunos tramos puedes cruzarte con bicicletas, y hay que cruzar la carretera en dos tramos.
Sombra: depende del tramo, aproximadamente la mitad del camino tiene sombra.
Otros comentarios: mucho cuidado al cruzar la carretera de Vallvidrera, ata a tu mejor amigo en estos tramos.

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Especies exóticas y especies invasoras

Si has tenido la suerte de poder viajar a algún paraíso tropical este verano, habrás visto la gran cantidad de coloridos animales y plantas que viven en ese lugar. Quizás, hasta te hayas planteado qué pasaría si esos preciosos animales vivieran en tu ciudad, ¿no sería increíble levantarte por la mañana y ver un coloreado pajarito en tu ventana?

especies exóticas y especies invasoras, aves

¿Qué es una especie invasora?
Cuando hablamos de una especie invasora, podemos referirnos tanto a un animal como a una especie vegetal. En este caso nos centraremos en los animales, aunque no hay que restar importancia a las plantas o algas invasoras.

Una especie invasora es una especie exótica -y, por tanto, que no pertenece al ecosistema dónde ahora vive- cuya introducción en este nuevo hábitat puede causar daños ambientales, económicos y/o de salud. Para que nos entendamos, por ejemplo, si compite por los recursos (comida, cobijo…) con una especie nativa, puede acabar por extinguirla. Pero no todas las especies exóticas van a ser invasoras, ya que dependerá de su relación con el nuevo hábitat.

Antes de adoptar/comprar una especie exótica
La decisión de adoptar cualquier animal, debería implicar ser conscientes de que este nuevo amigo va a depender de nosotros y que seremos responsables de su salud y bienestar durante el resto de su vida. Cuando decidimos ampliar nuestra familia con una especie exótica, hemos de asegurarnos que realmente conocemos -y podemos cubrir- las necesidades de nuestro nuevo amigo, ya que no es lo mismo tener un perro o un gato a tener una tarántula o una serpiente.
Se trata de animales que, aunque no tengas que sacar a pasear, muy a menudo necesitan unos cuidados especiales y un entorno muy concreto. Por ejemplo, si queremos adquirir un animal de clima tropical, requiere de una temperatura y humedad concretas que le hagan sentirse como en su hogar.

Otro gran problema de las especies exóticas es que, muchas de ellas, llegan a nuestro país a través de medios nada seguros: muchas mafias se aprovechan del auge de ciertas especies para sacarlas de su hábitat sin escrúpulos, en condiciones de insalubridad y causando la muerte de muchos animales por estrés, deshidratación, enfermedad, etc. Seguro que si amas esta especie, no quieres promover su sufrimiento, de modo que has de asegurarte que tu nuevo amigo ha llegado legalmente y de forma segura hasta tus manos.
Existe un convenio llamado CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) que puedes consultar en caso de duda. Además, si estás decidido a tener en casa a una de estas especies, en esta página podrás encontrar todo el papeleo y requisitos necesarios.

especies exóticas y especies invasoras transporte

Ya la tenemos en casa
Es muy importante adecuar un espacio para tu nuevo amigo, proporcionarle la alimentación adecuada, y visitar al veterinario para asegurarte de que está bien de salud.
Cada especie es un mundo, de modo que no puedo darte pautas específicas a seguir. La mejor opción es buscar a un veterinario especializado en esa especie y asegurarte que tienes claras todas sus necesidades.

¿Qué pasa si un día ya no hay sitio en casa para él/ella?
A nadie le gusta pensar que puede llegar el día en que ese animal “sobre”. Hay mil motivos por los que se abandonan animales, no entraré en polémica sobre este tema, solo decir que también hay mil maneras de abandonar un animal:
Si ya no lo puedes/quieres tener más en casa, lo correcto es buscar un nuevo hogar para él. Hay asociaciones especializadas en animales exóticos (aquí te dejamos una lista) que pueden ayudarte en esta tarea.
Pero no todas las personas piensan en el bienestar de su antiguo compañero cuando se cansan de él, y hay muchos peligros en liberar animales en la naturaleza, entre ellos:
– Puede que no sepa sobrevivir y sufra grandes problemas para encontrar alimento y/o cobijo, muriendo de inanición tras una larga agonía. En este caso no se convertirá en una especie invasora, pero eso no implica que sea menos cruel “liberarlos”.
– Puede que se adapte muy bien a su nuevo entorno natural, tanto que termine por matar a otras especies al “robarles” la comida y terminen por extinguirlas.
– También podría darse el caso de que transmita alguna enfermedad que provoque la muerte de muchas especies del entorno, o que se alimente de los cultivos de la zona causando grandes daños económicos, etc.

Exóticas invasoras, tortuga de florida

Ejemplos y consecuencias

“Hoy en día, las especies invasoras, se consideran la segunda causa de pérdida de biodiversidad mundial.”
WWF

Muy a menudo, no somos conscientes de las consecuencias de nuestros actos, y pensamos que por soltar a la tortuga en este rio no va a pasar nada, que la estamos liberando, pero no es así: La tortuga de florida (Trachemys scripta elegans) está considerada una de las especies invasores más peligrosas de nuestro país. Me dirás, ¿este pobre animalito? ¡Exageras!
Resulta que la liberación incontrolada de esta pequeña, ha provocado su extensión por todo el territorio, provocando la muerte de tortugas autóctonas, y menguando invertebrados, peces y anfibios de nuestro ecosistema. Además, puede transmitir la salmonelosis. A nivel personal, me han llegado casos de tortugas de florida abandonadas en el mar (¡Son de agua dulce!).

Otro caso bastante polémico es el del visón americano (Mustela vison). Este animal tuvo la gran desgracia de tener un pelaje muy atractivo para el humano, de modo que se crio en granjas para aprovechar su piel. La liberación de estos animales (tanto por fugas como intencionadas), provocaron que proliferaran en el medio natural. Al ser más agresivos y de mayor tamaño que la especie europea, y el hecho de ser transmisores de un virus que afecta más a la especie autóctona que a la invasora, provocó que “nuestra” especie llegara hasta el punto de estar en peligro de extinción y aún hoy se intenta recuperar su población.

La cotorra argentina es un caso bastante conocido, ya que en muchas ciudades son las “nuevas palomas”. En Sudamérica esta especie es una plaga agrícola, de modo que se exportaron unas 190.000 para ser vendidas en España. Junto a ella, también ha llegado la cotorra de Kramer.
Esta última especie es muy agresiva y afecta a las especies autóctonas que nidifican en huecos: matan animales cómo los murciélagos y al cernícalo primilla (xoriguer petit en catalán) entre otros, y arrasan con cierta plantaciones.

Otro caso de ave exótica son los agapornis. En este caso, su gran auge en España ha provocado que su gran demanda la convierta en una especie amenazada de extinción en Tanzania, su país de origen.

Podría seguir con un largo listado de animales (cerdo vietnamita, cangrejo americano, mapache, siluro, rana toro, avispa asiática, etc.) pero lo más importante es ver que, el simple hecho de “deshacerse” de un animal soltándolo en la naturaleza, puede tener consecuencias nefastas para él o para los demás animales del entorno.

Así que, antes de tomar la decisión de ampliar tu familia con una especie exótica, pregúntate:
¿Realmente puedo tenerlo en casa?
¿Cómo ha llegado este animal hasta nuestro país?
¿Qué papeles necesito para tenerlo?
¿Conozco todas sus necesidades?
¿Qué pasará en caso de que ya no pueda hacerme cargo de él?

Artículo escrito por María Sabater,
Bióloga de Organismos y Sistemas.

De Espinoso de Compludo a San Cristobal de Valdueza, Bierzo

Ruta lineal señalizada que comienza en el  pueblo de Espinoso de Compludo.
Esta ruta sigue un fácil y cómodo sendero que nos permite conocer una parte del bonito Valle de Compludo.

Cómo llegar:
Dejaremos el coche en el aparcamiento que hay a la entrada del pueblo, ya que el acceso con coche al pueblo está prohibido salvo para los vecinos.

Una vez allí:
Volveremos hacia la entrada del aparcamiento y a la izquierda veremos un poste que indica el principio de la ruta.
Continuaremos subiendo por el sendero entre castaños hasta llegar a una ancha pradera, por la que seguiremos de frente dejando a nuestra derecha un cercado metálico para el ganado.

Continuaremos, ahora en bajada, acompañados por espectaculares vistas y viendo ya al fondo San Cristobal de Valdueza hasta llegar a un arroyo, el cual cruzaremos sin mayor problema.
Seguiremos sin abandonar el sendero, ahora en subida, para más adelante volver a bajar al fondo de un pequeño valle.
Volvemos de nuevo a subir hasta llegar a un alto desde el que tenemos unas maravillosas vistas de todo el entorno que nos rodea, San Cristobal de Valdueza incluido.
Desde aquí continuaremos en ligero descenso hasta llegar a la entrada del pueblo.

Al entrar al pueblo giraremos a la izquierda y al final de la calle llegaremos a una fuente con pilón, donde podremos refrescarnos y beber agua. Después de visitar el pueblo la vuelta la haremos por el mismo camino, pudiendo disfrutar nuevamente de sus maravillosas vistas desde una perspectiva diferente hasta llegar de nuevo al aparcamiento.

Para completar la ruta os proponemos una visita al bonito y cuidado pueblo de Espinoso de Compludo.
Desde el aparcamiento subiremos a la derecha unos metros por la carretera. Al llegar a la entrada del pueblo giraremos a la derecha, dejando la iglesia a nuestra izquierda, llegando al final a una fuente con pilón que queda nuestra derecha.

Después de beber agua nosotros y nuestro perro volveremos siguiendo por la calle que sale de frente por la derecha de la iglesia. Continuando por ella llegaremos a la plaza y al final a una amplia explanada verde con mesas de piedra, donde podremos comer en compañía de nuestro perro. Además, cuenta con un mirador con unas vistas espectaculares.
Como en cualquier zona de ocio es obligatorio recoger los excrementos de nuestro perro.
Una vez hayamos comido y disfrutado del espacio y sus vistas volveremos por la misma calle hasta llegar de nuevo al aparcamiento.

Otros datos de interés:
Km: esta ruta tiene unos 9 km, con un desnivel de 300m.
Otros comentarios: esta ruta y las imágenes son originarias de la iniciativa de la Asociación de propietarios y amigos de los perros de Ponferrada, Patronato de Turismo de El Bierzo y el Ayuntamiento de Ponferrada para promocionar el turismo DogFriendly en el Bierzo.
Queremos agradecer también a Vita Natura Et Legenda su colaboración para la publicación de esta ruta. https://vitanaturaetlegenda.es.tl

De Colinas al Campo de Santiago, Bierzo

Se trata de una espectacular ruta lineal que transcurre paralela al río Boeza hasta su nacimiento en el impresionante Campo de Santiago.
El recorrido parte del pueblo de Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, declarado Conjunto Histórico Artístico.

Cómo llegar:
Dejaremos nuestro coche en el aparcamiento que hay a la entrada del pueblo, ya que el acceso con coche al pueblo está prohibido, salvo para los vecinos.

Una vez allí:
Recorremos el pueblo por la parte derecha sin cruzar el río hasta encontrar, ya a la salida, un camino que surge a la derecha al lado de un pilón. Ascendemos por este camino, dejando el río a nuestra izquierda y llegando, más adelante, a la fuente San Juliano.
La vegetación es muy variada, abundan arándanos, tejos, acebos, robles, abedules y avellanos, también encontraremos a nuestro paso pequeñas cascadas. Seguiremos hasta cruzar el puente de Suso, dejando el río a nuestra derecha. Continuaremos por este camino hasta encontrarnos con un nuevo puente que debemos cruzar, el de Las Palomas, pasando a dejar el río de nuevo a nuestra izquierda.

Seguiremos hasta llegar al bosque de El Paleiro, pequeño y espeso conjunto de acebos y tejos. Desde aquí se divisan los picos de El Catoute (2117m) y Arcos del Agua (2058 m), principales alturas de la Sierra de Gistredo.
El valle se estrecha pasando cerca del Corral de las Yeguas, yacimiento de origen prerromano, para después abrirse en una gran llanura verde de más de 2 Km. de longitud, llena de regueros y rodeada de altas montañas. Es el Campo de Santiago, a cuya entrada se alza la ermita edificada en su honor.
Después de descansar y disfrutar del impresionante paisaje que nos rodea, volveremos por el mismo camino hasta llegar de nuevo al pueblo.

Otros datos de interés:
Dificultad: media, esta ruta tiene unos 15 km con un desnivel de 450m. Pero se trata de una ruta bien señalizada.
Agua: la mayor parte de esta ruta transcurre al lado del río.
Otros comentarios: esta ruta y las imágenes son originarias de la iniciativa de la Asociación de propietarios y amigos de los perros de Ponferrada, Patronato de Turismo de El Bierzo y el Ayuntamiento de Ponferrada para promocionar el turismo DogFriendly en el Bierzo.