Donaciones de Sangre Canina

El ser humano no es el único animal que puede necesitar una transfusión de sangre. Nuestros mejores amigos de cuatro patas también pueden requerir este tipo de donación ante distintas emergencias veterinarias. Al igual que ocurre con los humanos, a menudo es difícil encontrar donantes dispuestos a ayudar.
Se realizan transfusiones en perros, gatos, hurones, caballos, etc.

Para resolver vuestras dudas, familiarizarnos sobre este proceso y promover las donaciones para salvar vidas, os dejamos este artículo:

perros Donaciones de sangre caninas
¿En qué consiste?
El proceso es parecido al de los humanos. Si el perro reúne los requisitos para ser donante que veremos a continuación, se le extraen unos 450ml de sangre para donar.
Este proceso puede durar entre 15-30 minutos.
Las donaciones se pueden realizar cada 8 semanas aproximadamente.
Generalmente, el perro se recupera más rápidamente que los humanos tras una donación, aunque en algunos casos puedan sentirse algo débiles durante un rato.

En algunos países (y algunos veterinarios de nuestro país), incentivan las donaciones con beneficios como: consultas sin coste, hemogramas completos, latitas de comida tras el procedimiento, etc.

¿Cuándo se necesitan?
La sangre canina tiene una vida útil de unos 30-35 días, además puede ser necesaria en cualquier momento y con urgencia, por eso son importantes los bancos de sangre y las donaciones regulares.

Las donaciones son muy necesarias en casos como:

  • Hemorragias por enfermedad
  • Tras un accidente
  • Anemias
  • Bajos niveles de hemoglobina en sangre.
  • Perros o gatos con enfermedades que puedan llegar a contaminar su sangre
  • Intoxicacióndonación sangre en perros, perro con campana

¿Puede mi perro ser donante?
Los perros (o gatos) que quieran ser donantes han de cumplir ciertos requisitos:

  • Pesar más de 20kg (4kg en el caso de los gatos)
  • Tener entre 1 y 8 años de edad (en algunos casos hasta los 10)
  • Buen estado de salud y factores de coagulación normales
  • No parecer enfermedad transmisibles a través de la sangre como filariosis, borreliosis, babesiosis, leishmaniosis, brucelosis o erlichiosis.
  • Tener al día todas las vacunas
  • Estar desparasitado

Hay que determinar claramente que el perro está libre de anemias, daños internos, enfermedades crónicas y otras cosas que podrían hacer que la sangre no estuviera al 100%. Es por eso que se realiza un análisis previo al donante.

Cualquier raza puede donar siempre que reúna las condiciones.

Los veterinarios suelen preferir los perros y gatos de carácter tranquilo, ya que no sería necesario recurrir a la sedación para realizar la extracción.

¿Existen incompatibilidades entre grupos sanguíneos?
Los perros tienen 8 grupos sanguíneos diferentes, según sus antígenos eritrocitarios (DEA en inglés) que se pueden encontrar en positivo y negativo. Estos son:

  • DEA 1.1 (o universal)
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8

Los más importantes son los universales en su forma negativa, ya que pueden ser compatibles con todos los grupos sanguíneos.

Cuando se va a realizar una transfusión por primera vez a un perro, no es necesario que reciba de su grupo sanguíneo, ya que no hay rechazo. En las siguientes ocasiones, habrá que buscar un donante con su mismo tipo de sangre.

En el caso de los gatos, solo existen tres grupos sanguíneos distintos. En este caso es imprescindible que, desde la primera donación, se hagan transfusiones entre grupos compatibles ya que, de lo contrario, podemos causar una reacción que puede llegar a ser mortal.

El grupo sanguíneo del perro o del gato se averigua a través del análisis de su sangre. Si conocemos el grupo de nuestro mejor amigo con antelación, se agiliza el proceso para solicitar sangre en caso de necesitar una transfusión.

donación sangre perros, perro sano
¿Dónde donar?
En España hay escasa concienciación con las donaciones de sangre para animales a pesar de que existen bancos de sangre desde 2002.

Algunos veterinarios y hospitales veterinarios tienen sus listados de donantes para llamar en caso de necesidad, de manera que se proveen por sus propios medios.

Otros, recurren a bancos de sangre cómo el BSA Banco de Sangre Animal de la UAB.

Si tu perro reúne las requisitos necesarios para ser donante, no desestimes esa opción. Juntos podéis ayudar a salvar vidas.

Como siempre, ante cualquier duda, puedes consultar a tu veterinario.

Autora: Maria Sabater, Bióloga.

 

Parásitos dentro de parásitos…

Como ya vimos en el artículo anterior las garrapatas son ectoparásitos pero es que además son vectores de endoparásitos.

– Espera un momento, ¿Vectores? ¿Endoparásitos? –
Está bien, un vector es un organismo que sirve de transporte entre un parasito y su huésped y endoparásito significa que parasita el interior.

– Esto empieza a ser muy rebuscado ya –
Cierto, a modo de resumen. La garrapata es un parasito externo cuyo huésped final es un mamífero (por ejemplo, tu amigo de 4 patas), pero a su vez, es vector de parásitos internos de su interior, cuyos huéspedes finales son algunos mamíferos.

parte 2
Echemos un vistazo a las enfermedades que transmiten las garrapatas en España
Enfermedad de Lyme o Borreliosis canina: Causada por la bacteria Borrelia burgdorferi que se encuentra en las garrapatas duras. Para una transmisión de la bacteria se precisa que la garrapata esté alimentándose entre 24 y 36 horas, no obstante, se calcula que solo el 20% de las garrapatas son portadoras.
Esta enfermedad debe tratarse de inmediato ya que puede llegar a ser mortal tanto en perros como humanos. Los síntomas más comunes son inflamación articular, fiebre, falta de apetito, entumecimiento general, parálisis de la musculatura de la cara y problemas cardiacos y renales.

– Babesiosis: Transmitida por protozoos del genero Babesia. Sus síntomas pueden ser muy diversos y va des de lo asintomático (enfermedad leve) a casos de anemia, así como ictericia (coloración amarilla de la piel por trastornos del hígado) y fiebre. Comúnmente se la conoce como la “malaria del noreste” debido a su similitud con la malaria original (causada por otros protozoos).

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– Fiebre Recurrente transmitida por garrapatas (TBRF): Causada por la garrapata Ornithodorus que transmite la bacteria Borrelia hispánica en España y el norte de África. Causa fiebre durante 3 o 6 días con periodos de descanso de 2 semanas, estos episodios de fiebre pueden desembocar en crisis que pueden conllevar la muerte. Sus síntomas son parecidos a la gripe, puntualmente pueden aparecer sangrados.

– Parálisis: La saliva de algunas garrapatas puede contener una toxina que produce una lesión del sistema nervioso capaz de provocar la parálisis completa (que empieza como una flojera). Es la llamada parálisis por garrapatas, que suele producirse después de una adhesión de varios días del animal. Esta enfermedad suele curarse simplemente con retirar la garrapata.

– Anemia: En los casos de perros con múltiples garrapatas adheridas se puede llegar a producir una anemia aguda.

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– Hepatozoonosis: Causada principalmente por la garrapata Rhipicehpahlus que transmite el protozoo Hepatozoon canis en Europa. En este caso la infección es debida a la ingesta de las garrapatas por parte del perro, una vez estas se digieren los parásitos llegan al hígado, huesos y ganglios.
Provoca fiebres, anemia, poliuria (incremento de la cantidad de orina) y produce problemas de motricidad. También pueden presentar diarreas con sangre y supuraciones nasales y oculares.

– Ehrlichiosis y Anaplasmosis: ¡Ojo con estas! Puede volverse crónica. La Ehrlichiosis es producida por ricketsias (Ehrlichia sp.) que transmite la garrapata Rhipicephalus sanguineus, por el contrario, la Anaplasmosis es producida por Anaplasma phagocytophilum (Ixodes ricinus) y A. platys (R. sanguineus). Hay que tener en cuenta que solo un 2-4% de las garrapatas son portadoras de estas enfermedades. Ambos parásitos llegan a la sangre y sistema linfático a través de la picada, hasta alcanzar las vísceras, tras esta diseminación puede dirigirse a las meninges.
Tras un período de entre 6 y 18 semanas (con posible ausencia de síntomas) el animal puede presentar anemia y disminución del número de glóbulos blancos. Algunos síntomas pueden ser depresión, anorexia, fiebre, pérdida de peso, secreciones oculares y nasales, disnea (dificultad respiratoria), aumento del tamaño de los ganglios, edemas en extremidades y escroto… Si se producen síntomas nerviosos por la llegada del patógeno a las meninges, se podrán observar deficiencias neurológicas y meningitis.

– Fiebre botonosa: El agente causal es la Ricketsia conorii y se transmite por la picadura de una garrapata ixódide la ya mencionada Rhipicephalus sanguineus. La enfermedad es leve y se caracteriza por una lesión inicial (mancha negra), fiebre de varios días a 2 semanas de duración y erupción generalizada. Se ha de tener en cuenta que en perros ancianos o inmunodeprimidos puede causar la muerte (2.5% de los casos).

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– Tularemia o fiebre de los conejos: Esta es especial. Se trata de una enfermedad zoonótica (transmisión entre especies) de contagio físico por mucosas, aparte de por garrapatas. En este caso, tanto el perro como el hombre, somos huéspedes accidentales ya que la bacteria Francisella tularensis palaeartica tiene predilección por los conejos, liebres y demás. La incubación suele durar de 1 día a 2 semanas y se presenta como una gripe, los síntomas variaran en función del punto de contacto.
Es extremadamente importante que si visitáis una zona con alta densidad de conejos y el perro presenta garrapatas acudáis al veterinario de inmediato para iniciar un tratamiento preventivo y evitar contagiaros a vosotros y a otras personas.

– Fiebre de Crimea Congo: Solo la menciona de pasada, debido a algunos casos recientes en España. Se trata de una fiebre hemorrágica causada por un virus transmitido por garrapatas. Cuando un organismo se infecta puede transmitir la enfermedad mediante el contacto con fluidos, es de vital importancia acudir a un centro médico o veterinario a los primeros síntomas ya que la letalidad oscila entre el 10-40%. Estos síntomas aparecen de forma súbita a los 5-6 días y son muy parecidos a una gripe muy agresiva. Esta enfermedad puede ser transmitida a los humanos.

Si vas a una zona en la que sospechas que puedan a ver garrapatas compruebes si tu mascota tiene alguna y quítasela de forma correcta.

Como siempre, ante cualquier duda te recomendamos que visites a tu veterinario de confianza para una revisión completa de tu mejor amigo de cuatro patas.

¡Nos leemos en los comentarios y os espero en el siguiente post!

Autor: David Basanta Pons, epidemiólogo en salud internacional, ha centrado gran parte de su carrera en el estudio de las zoonosis: enfermedades de transmisión animal-humano, humano-animal, y en las arbovirosis (enfermedades trasmitidas por artrópodos).

Las garrapatas

En esta primera entrada que os escribo quiero hablaros de uno de los parásitos externos más comunes y peligrosos para nuestras mascotas y, en menor medida, para nosotros: las garrapatas.

Aunque su picada no implica mucho más que un pequeño picor o irritación, en casos más graves una infección o una reacción alérgica, son portadoras de enfermedades muy graves para nuestros peludos y para nosotros.

hembra garrapata

El enemigo
Las garrapatas se clasifican como ectoparásitos, ecto- significa externo y parasito implica que son seres que requieren de otro animal para sobrevivir.
Sabías que… En biología se clasifica a las garrapatas como a artrópodos, como los insectos, pero las garrapatas son, concretamente, arácnidos, como los escorpiones, ácaros o las arañas.

Ya sabemos que son, ¿alguna cosa más?
Pues sí. Para poder enfrentarte a una amenaza primero tienes que saber de ella, y ya sabéis lo que dicen: el conocimiento es poder…

Las garrapatas se dividen en dos grandes familias: las garrapatas duras (o Ixodidae) y las blandas (o Argasidae, para entendernos, la que tiene pinta de patata). Quizá penséis que esta información no tiene valor, pero tranquilos empecemos por las duras.
¿Os apetece ver una imagen para ver cómo son?

Todas las especies de garrapatas pasan por las mismas tres fases evolutivas a lo largo de su vida (particularmente longeva para lo que son) tras salir del huevo: larva, ninfa y adulto. ¡Uy! ¡Se me olvidaba! A diferencias de las “duras” con una fase única de ninfa las blandas” (o patatas) tienen varias fases ninfaticas (4 para ser más exactos). Para pasar de fase, la garrapata necesita alimentarse de sangre de un huésped, por lo que nada más nacer buscará al animal más cercano, en este caso nuestros peludos. Sabemos de su ciclo, jugamos con ventaja. Las larvas y ninfas se instalaran habitualmente en el lomo o vientre del animal (básicamente donde “caen”) mientras que los adultos prefieren las zonas de piel fina: cuello, orejas o entre los dedos.

¿Qué ventaja nos otorga este conocimiento? Fácil, con los primeros calores primaverales o al empezar el verano nuestra zona de búsqueda deberá centrarse en el lomo, mientras que a medida que pasen los meses y haga cada vez más calor deberos mirar a fondo cuello, orejas y dedos. En resumen, podemos centrar nuestra prevención en base a su ciclo biológico:

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La picadura
Como todo ser vivo, para poder entender en que consiste su alimentación y como pican, debemos conocer dónde habitan, así como entender la forma en que llegan a hospedarse en la piel de nuestras mascotas. Esto nos permitirá primero identificar una picadura de garrapata y, segundo, prevenirla (recordad sus fases de crecimiento y las estaciones).

Como justo acabo de mencionar la estación del año, más bien la temperatura del ambiente, es el factor clave para determinar el nivel de actividad del parasito. Las épocas de mayor actividad tradicionalmente han sido de abril a octubre aunque debido al cambio climático este periodo ha aumentado y pasamos de poco antes de la primavera (marzo) o casi finales de otoño (noviembre), el resto de meses la mayoría de especies hibernan, aunque unas pocas son activas todo el año.

Aprovecho para desmitificar un comportamiento que muchas veces se ha atribuido a las garrapatas… estas no pueden volar ni saltar. Por tanto, se hallaran siempre por el suelo o en tallos de hierbas, de zonas rurales o boscosas (ojo también en jardines o franjas urbanas). Las garrapatas son capaces de detectar cuando un animal pasa cerca de ellas y es cuando aprovechan para subir por las patas o pasar al lomo a través de un tallo. Una vez han alcanzado el animal las ninfas se quedarán cerca de la zona donde picaran mientras que los adultos empezaran a trepar y recorrer el lugar buscando el lugar idóneo para alimentarse.
espigas, garrapatas

La picada da mucho repelús, ¿cuánto dura?
Aquí encontramos diferencias entre las garrapatas duras y blandas. Por un lado las pertenecientes a la familia Ixodidae (duras) se alimentan en dos fases: una primera que dura una semana y permiten aumentar su peso 10 veces, y una segunda que les lleva unas 12 o 24 horas donde multiplican su peso 50 veces. Por otro lado la familia Argasidae (blanda) solo se alimentan una vez aumentando su tamaño 4 veces.

Debido a estas conductas alimentarias siempre será más probable encontrar garrapatas duras en nuestros compañeros (el 100% de las veces en España, ya que de momento no hay blandas en España, pero si viajas al extranjero puedes encontrar blandas).

garrapata pegada al perro

Toda esta teoría está muy bien, pero nosotros hemos ido a la montaña ¿cómo podemos saber si el perro tiene o no garrapatas?
Hay una serie de síntomas de fácil detección en perros que nos permitirían identificar la parasitación. Ante todo, y como ya hemos comentado, debemos centrar nuestros esfuerzos según la época del año, sobre todo en verano con la mayoría de garrapatas adultas. ¿Por qué? Las garrapatas adultas buscan las zonas de piel más fina para acceder más rápida y fácilmente a la sangre, por lo tanto se instalaran en cuello, orejas, ingles o la zona perianal o zonas donde el perro no pueda rascarse.

garrapatas en perros

Aquí tenemos el primer síntoma, el más común y el más evidente: si tu perro no deja de lamerse, rascarse, morderse o intentar acceder a una parte de su cuerpo con mucha energía seguramente tiene un parasito. Esto es debido a que la mayoría de las veces (ojo, no siempre) la picada de una garrapata va acompañada de una reacción por parte de su organismo, alérgica o no, que causa mucho picor.

Otros síntomas “clásicos” son la hemorragia, debido a la perforación de la piel durante la picada, o la parálisis. Quiero centrarme en este último un momento: cuando el parasito se alimenta introduce en el huésped su saliva. Esta saliva está compuesta por toxinas y moléculas analgésicas, antiinflamatorias y anticoagulantes para facilitar la alimentación y reducir la capacidad del sistema inmunitario del animal. Este conjunto de sustancias son las que pueden producir la parálisis, la intoxicación y una reacción alérgica grave, cuanto mayor sea el periodo de alimentación, mayor el riesgo.

Si creías que hasta ahora era malo, os equivocáis. Todo lo explicado no deja de ser el mecanismo de supervivencia de un ser vivo y nos puede gustar más o menos, pero con la prevención adecuada (que veremos más adelante) podemos reducir todos estos riesgos a prácticamente nada. El problema de las garrapatas y nuestras mascotas no son ellas en si mismas, si no lo que hay en su interior… las enfermedades que transmiten. ¿Quieres saber más sobre las enfermedades que pueden provocar sus picaduras? O ¿Cómo quitarlas de forma correcta?

Para los más curiosos, algún dato más:
Los géneros, ojo no las especies, más comunes a nivel mundial (a algunos y algunas seguro que os gusta viajar) que parasitan a nuestros perros serian Amblyomma, Dermacentor, Haemaphysalis, Hyalomma, Ixodes y Rhipicehpahlus, siendo este último el más usual de todos por habitar en prácticamente todas las regiones del mundo. En Europa, y más concretamente en España, pese a haber varias especies, las más frecuentes solo serían 3: Rhipicephalus sanguineus, Dermacentor reticulatus e Ixodes ricinus. A estas garrapatas se las llama vulgarmente duras debido a un caparazón que se ve claramente en la zona dorsal del parasito, incluso podemos distinguir el género sexual gracias a ello, los machos están totalmente recubiertos y las hembras solo la zona cercana a la cabeza.
Respecto a la garrapatas blandas ,la más común es Otobius megnini, (la pobre tiene forma de patata) y se caracteriza por preferir alimentarse en las orejas, sobre todo por dentro de estas, ya que a diferencia de las Ixodidae, estas no tienen caparazón para protegerse, esto, además, impide diferenciar el sexo.

¡Nos leemos en los comentarios y os espero en el siguiente post!

Autor: David Basanta Pons, epidemiólogo en salud internacional, ha centrado gran parte de su carrera en el estudio de las zoonosis: enfermedades de transmisión animal-humano, humano-animal, y en las arbovirosis (enfermedades trasmitidas por artrópodos).